Hace poco estuve leyendo un artículo
sobre la ciudad fantasma de Pripyat y las secuelas del accidente de
la central nuclear de Chernobil. Las fotos eran realmente
estremecedoras: edificios abandonados donde la naturaleza y los
escombros campan a sus anchas, norias oxidadas en parques de
atracciones vacíos, escuelas donde los libros todavía
permanecen abiertos sobre las mesas... Un paisaje apocalíptico
de ruinas, hierro y desolación que el ser humano no podrá
volver a pisar hasta dentro de más de 20.000 años
debido a los altísimos niveles de radiación. Estas
imágenes y sensaciones me acompañaron durante unos
días, y curiosamente durante este tiempo sentí la
necesidad de volver a escuchar “Necrosphere”, el único
disco que los rusos Necropolis grabaron allá por el año
2003 y que con el paso del tiempo se ha convertido en una auténtica
joya en el panorama del ambient más oscuro y siniestro.
Necropolis era un proyecto originario de Siberia, un lugar cuyo clima
y naturaleza tan extrema es propenso a la aparición de
proyectos tan interesantes en la escena dark ambient como este (y
como otros de los que ya hablamos en un artículo anterior:
http://famzine.blogspot.com.es/2011/09/ad-lux-tenebrae.html). “Necrosphere” capta a la perfección esa atmósfera
apocalíptica y desolada a la que hacía referencia
anteriormente: esas andanadas glaciales de teclados, ese frío
viento siberiano, los drones sostenidos oscilando entre olas de
electricidad estática, los ecos y reverberaciones de fábricas
abandonadas, el sonido de trenes sobre raíles avanzando por
paisajes inertes, emisiones no identificadas que provienen de
satélites lejanos... Las dos piezas que componen este disco
fueron grabadas en diversos silos abandonados donde se guardaban
misiles durante la época de la guerra fría y después
manipulados y regrabados en el estudio, así que el sonido es
rico en ambientes ultra-profundos y densos y en sonidos de naturaleza
post-industrial, así como en sugerentes y misteriosos field
recordings que aumentan la sensación onírica y visual
de los temas. La atmósfera es melancólica y desolada,
transmitiendo una bellísima sensación de abandono y
soledad, como un paseo nocturno por las calles de Pripyat, donde sus
muertos continuan hablándonos a través de esta música.
Escuchar este “Necropolis” es sin duda una experiencia fascinante
y un viaje por los rincones más oscuros de la sociedad
post-industrial.
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lunes, 18 de febrero de 2013
viernes, 17 de febrero de 2012
SCORN "Vae Solis" (1992)

“Vae Solis” (1992) fue el primer trabajo de Scorn, un disco fundamental en la música industrial de los 90 y que a pesar de contar con sus ya 20 años de existencia ha pasado la prueba del tiempo de manera excepcional, ya que sigue siendo un álbum intenso y desasosegante después de tantos años y tantas escuchas.
Scorn nació como dúo, formado por dos ilustres miembros de la escena ruidista inglesa como eran Mick Harris (batería, samplers, secuenciadores y demás maquinaria) y Nik Bullen (bajo y voz), ambos ex-miembros de los legendarios Napalm Death. Harris y Bullen decidieron abandonar la escena del grindcore en busca de sonidos todavía más extremos e impactantes, pero en vez de recurrir a la velocidad y a la saturación como en Napalm Death, optaron por un sonido más lento y asfixiante, construyendo piezas disonantes de chatarra industrial y residuos sonoros tóxicos.
Scorn funcionó como dúo hasta 1994, editando obras maestras como “Colossus” (1993) y “Evanescence” (1994), demostrando una pasión por la experimentación y un ansia de explorar terrenos pantanosos realmente excitante, combinando elementos de la música industrial, ambient, noise, dub y atmósferas hipnóticas. En 1994 Nik Bullen abandonó el grupo así que Mick Harris siguió como Scorn en solitario, decantándose hacia un sonido instrumental más parco y profundizando en el dub y el isolationism, grabando discos muy interesantes aunque en un registro bastante distinto del de su primera época.
Pero volviendo al disco del que estamos hablando, la mayoría de canciones de “Vae Solis” se basan en lentas estructuras repetitivas de batería y bajo, atmósferas densas y opresivas, moviéndose sin problemas entre el sonido industrial clásico y los ecos de P.I.L., Killing Joke y Swans. Las composiciones tienen un sonido brutal, sucio, caótico e imprevisible, que igual suenan en plan cadena de montaje ultra-machacante que igual optan por los sonidos más ambient o incluso tribales. Ritmos tortuosos, mecánicos, maquinales (a veces batería, a veces caja de ritmos y a veces las dos cosas), y sobre esa estructura sonora se van añadiendo samplers y atmósferas claustrofóbicas de distinto origen así como distorsionadas texturas de guitarra eléctrica que oscurecen todavía más la sonoridad del grupo. “Vae Solis” contó con la participación de Justin Broadrick (de los todopoderosos Godflesh) en las guitarras, lo que le añade al disco una dimensión sonora extra ya que el trabajo de Broadrick es espectacular, no está tan centrado en los riffs brutales como es el caso de Godflesh sino que aparece más en un segundo plano, con un sonido disonante y psicodélico que aporta profundidad y densidad a los temas.
Obviamente este tipo de industrial no es del estilo fácil y asequible como el que practican otros grupos más cercanos al metal, sino que Scorn seguía una estética sombría y apocalíptica, girando alrededor de pesadillas, miedos y obsesiones, tanto en las letras como en las ilustraciones de los discos, algo que acompaña perfectamente al sonido tan oscuro, tenso e inquietante que va penetrando en nuestro subconsciente con cada sucesiva escucha.
martes, 10 de mayo de 2011
SACHER-PELZ
Maurizio Bianchi es una de las figuras clave en la escena ruidista/experimental europea de las últimas décadas. En los años 80, bajo el seudónimo de M.B., grabó algunos de los discos más importantes de la música industrial, siempre trabajando en el aislamiento más absoluto, gestando a su alrededor un áura enigmática y misteriosa, produciendo unas grabaciones intrigantes y enfermizas que crearon escuela en multitud de grupos de la escena Power Electronics. En 1984 decidió desaparecer del panorama musical, y no regresó hasta finales de los 90, cuando continuó su producción discográfica de manera febril hasta hoy en día.
Pero antes de todo esto, Maurizio Bianchi tuvo un proyecto al que llamó Sacher-Pelz, con el que grabó 4 cassettes entre 1979 y 1980, titulados “Cainus”, “Venus”, “Cease to exist” y “Velours”, todos ellos autoeditados y con una tirada limitadísima.
Sacher-Pelz propone un trabajo de mutilación, destrucción, manipulación y deformación de diversas fuentes sonoras ya existentes (música extraida de discos de vinilo), que son transformadas y re-estructuradas hasta conseguir un resultado que nada tiene que ver con su fuente original. De-construyendo los sonidos extraidos de viejos vinilos, grabando, regrabando, cortando y pegando, Bianchi crea una serie de ásperos y espectrales paisajes en blanco y negro, ambientes en negativo, loops obsesivos que se repiten sin piedad, variando su velocidad, densidad, tonalidad y textura, para así hipnotizar/desquiciar al oyente (táchese lo que proceda). El trabajo de montaje y manipulación sonora lo emparenta con los experimentos de “musique concrete” que iniciaron Pierre Schaeffer y Pierre Henry, aunque Bianchi lo pasa por el filtro primitivo, industrial y ruidista de Boyd Rice y Throbbing Gristle, consiguiendo así una “anti-música” de carácter lo-fi pero adelantada a su tiempo (finales de los 70).
El resultado: burbujas de sonido crepitante; cortocircuitos electrónicos dirigidos al sistema nervioso; estructuras sonoras fracturadas, asimétricas, saturadas; ruido atonal, opresivo y disonante; collages siniestros, abstractos y futuristas; paisajes monótonos, grises, deshumanizados, reproduciendo las imágenes de la metrópolis post-industrial, con sus cadenas de montaje, polígonos industriales, hileras interminables de edificios, el tráfico incesante de vehículos y los ciudadanos cabizbajos aplastados por el smog y la contaminación, océanos de chatarra y residuos; perros abandonados copulan y se reproducen incesantemente en callejones oscuros repletos de basura, su progenie destinada a la miseria y la muerte, destino similar al de miles de humanos.
En sus cassettes, Sacher-Pelz expresa su agradecimiento a gente como Throbbing Gristle, Monte Cazazza, el Marqués de Sade, Leopold Sacher-Masoch, Charles Manson, creando así un marco socio-cultural que expone claramente por dónde se movía Bianchi en aquellos años: experimentación, ruido, sado-masoquismo, pornografía, violencia, exploración del tabú y lo ilegal. En uno de los collages creados por Maurizio Bianchi para ilustrar sus trabajos con Sacher-Pelz se puede leer, debajo de una foto de varios dirigentes nazis reunidos alrededor de una mesa; “This is pure art for crime people”, esto es arte puro para criminales. Sobran las palabras.
Pero antes de todo esto, Maurizio Bianchi tuvo un proyecto al que llamó Sacher-Pelz, con el que grabó 4 cassettes entre 1979 y 1980, titulados “Cainus”, “Venus”, “Cease to exist” y “Velours”, todos ellos autoeditados y con una tirada limitadísima.
Sacher-Pelz propone un trabajo de mutilación, destrucción, manipulación y deformación de diversas fuentes sonoras ya existentes (música extraida de discos de vinilo), que son transformadas y re-estructuradas hasta conseguir un resultado que nada tiene que ver con su fuente original. De-construyendo los sonidos extraidos de viejos vinilos, grabando, regrabando, cortando y pegando, Bianchi crea una serie de ásperos y espectrales paisajes en blanco y negro, ambientes en negativo, loops obsesivos que se repiten sin piedad, variando su velocidad, densidad, tonalidad y textura, para así hipnotizar/desquiciar al oyente (táchese lo que proceda). El trabajo de montaje y manipulación sonora lo emparenta con los experimentos de “musique concrete” que iniciaron Pierre Schaeffer y Pierre Henry, aunque Bianchi lo pasa por el filtro primitivo, industrial y ruidista de Boyd Rice y Throbbing Gristle, consiguiendo así una “anti-música” de carácter lo-fi pero adelantada a su tiempo (finales de los 70).
El resultado: burbujas de sonido crepitante; cortocircuitos electrónicos dirigidos al sistema nervioso; estructuras sonoras fracturadas, asimétricas, saturadas; ruido atonal, opresivo y disonante; collages siniestros, abstractos y futuristas; paisajes monótonos, grises, deshumanizados, reproduciendo las imágenes de la metrópolis post-industrial, con sus cadenas de montaje, polígonos industriales, hileras interminables de edificios, el tráfico incesante de vehículos y los ciudadanos cabizbajos aplastados por el smog y la contaminación, océanos de chatarra y residuos; perros abandonados copulan y se reproducen incesantemente en callejones oscuros repletos de basura, su progenie destinada a la miseria y la muerte, destino similar al de miles de humanos.
En sus cassettes, Sacher-Pelz expresa su agradecimiento a gente como Throbbing Gristle, Monte Cazazza, el Marqués de Sade, Leopold Sacher-Masoch, Charles Manson, creando así un marco socio-cultural que expone claramente por dónde se movía Bianchi en aquellos años: experimentación, ruido, sado-masoquismo, pornografía, violencia, exploración del tabú y lo ilegal. En uno de los collages creados por Maurizio Bianchi para ilustrar sus trabajos con Sacher-Pelz se puede leer, debajo de una foto de varios dirigentes nazis reunidos alrededor de una mesa; “This is pure art for crime people”, esto es arte puro para criminales. Sobran las palabras.
domingo, 6 de marzo de 2011
EL RUIDO ES BELLEZA
Un repaso a los momentos clave del ruidismo y la música industrial en el siglo XX. La lista está abierta: se admiten sugerencias ruidófilas.
LUIGI RUSSOLO.
Sin él, esto no sería lo mismo. Escribió el manifiesto “El arte de los ruidos” en 1913, y a partir de ahí empezó a dar sus conciertos (pioneros del noise y la música experimental) con su máquina “Intonarumori”.
PIERRE SCHAEFFER.
El trabajo de Schaeffer y su Groupe de Recherches Musicales en los años 50, así como sus colaboraciones con Pierre Henry, dieron como fruto la creación de la “música concreta”. Grabaciones de trenes, fábricas, motores y todo tipo de ruidos extraidos del mundo real y posteriormente manipulados en el estudio para crear nuevas dimensiones sonoras. El ruido empezó a percibirse como arte.
EDGAR VARESE.
Uno de los grandes revolucionarios en la música del siglo XX. Su composición “Deserts” (1954) fue la primera pieza que combinaba instrumentos clásicos con ruidos pregrabados de fábricas y maquinaria industrial. Sus trabajos para percusión fueron precursores en transmitir la brutalidad y alienación de las cadenas de montaje del futuro.
KARLHEINZ STOCKHAUSEN.
Su trabajo fundamental, “Kontakte” (1959), es uno de los clásicos de la música electrónica, una fuente inagotable de placer y conocimiento.
IANNIS XENAKIS.
Creó sus obras fundamentales en los años 50 y 60, profundizó en la “tape music” y creó deslumbrantes universos sónicos que incluían todo tipo de ruidos y fuentes sonoras (motores, terremotos, hierros). Hoy en día todavía suena moderno y extremadamente radical.
AMM.
Pioneros en los años 60 en el campo de las improvisaciones free electrónico-ruidistas.
KLUSTER.
El grupo más extremo surgido del krautrock alemán en los primeros años 70. Formado por figuras míticas del movimiento como Conrad Schnitzler, Hans-Joachim Roedelius y Dieter Moebius. Paisajes electro-acusticos tremendamente oscuros y opresivos, sentando las bases de lo que después sería la música industrial.
KRAFTWERK.
Sus dos primeros discos encajaban perfectamente en la estética industrial por su uso del ruido, las secuencias mecánicas y repetitivas (fiel reproducción de las fábricas en su Düsseldorf natal) y las atmósferas saturadas y electrificadas.
FAUST
Experimento comunal que combinaba ruido, técnicas de collage sonoro y manipulación de sonidos, krautrock y locura generalizada.
THROBBING GRISTLE.
Propulsores de la “música industrial para gente industrial”. Absolutamente rompedores tanto en su propuesta sonora como en sus letras, actitud y estética. Con su mezcla de krautrock, experimentos electrónicos, punk, performaces subersivas y temáticas tabú, fueron los primeros en hacer música industrial tal y como la conocemos hoy en día.
SURVIVAL RESEARCH LABORATORIES.
Proyecto fundado en California a finales de los 70 por Mark Pauline y dedicado a todo tipo de violentas performances protagonizadas por máquinas, robots, restos de animales, basura, fuego y ruido industrial, sumidos en un ritual autodestructivo e inquietante.
EINSTURZENDE NEUBAUTEN.
Pasaron el krautrock por el filtro de la música concreta, el ruido (mítico el uso que hacían de las taladradoras) , la percusión metálica y el punk para así convertirse en un grupo legendario de la escena industrial.
NURSE WITH WOUND.
Sus primeros trabajos son una fascinante mezcla de música contemporanea, free jazz, krautrock, música concreta, ruido y surrealismo onírico y absurdo.
THE HAFLER TRIO.
Misterioso y enigmático grupo que mezclaba loops, samples, drones y música concreta.
NON.
Perturbadores drones, oscuros paisajes sonoros, experimentos inefables con el sonido.
WHITEHOUSE.
Pioneros en la escena del Power Electronics a principios de los 80, posteriormente imitados por miles de grupos. Brutal mezcla de ataques de ruido, gritos desgarradores, saturación máxima, perversiones sexuales, violencia sin límites y exposicion de los instintos más sucios del alma humana. Quizás el grupo más extremo de la historia.
SWANS.
En los años 80 su música se basaba en aplastantes y lentos bloques de sonido, ritmos obsesivos, atmósfera ultra-tensa y unas voces brutales y obscenas. Obra maestra su doble disco en directo “Public castration is a good idea”de 1986.
ESPLENDOR GEOMÉTRICO.
Estructuras de sonido saturadas, mecánicas y machaconas. Pioneros en la escena industrial-ruidista y sin posible comparación con lo que a principios de los 80 se estaba haciendo en España.
MERZBOW.
Lo que en un principio puede parecer un impenetrable muro de ruido nos revela numerosas capas de sonido y texturas, imágenes y grados de intensidad tras sucesivas audiciones. Figura clave del llamado “Japanoise”.
LUSTMORD.
Atmósferas subterráneas, enormes olas de sonido, drones misteriosos. Oscuro a más no poder pero bellísimo al mismo tiempo.
GODFLESH.
Estructuras sónicas lentas, corrosivas, disonantes y deformes inmersas en un mar de feedback y ruido. Un cruce entre Swans, Big Black, Killing Joke y Black Sabbath.
AUTECHRE.
Ambientes glaciales, sonidos crepitantes de origen desconocido, estructuras repetitivas de precisión matemática.
MAIN.
Sonidos ambientales de belleza impactante, drones y texturas ricas y profundas, ecos y reverb, pasajes cósmicos inductores al trance.
Para terminar, un pedazo de video de Survival Research Laboratories:
LUIGI RUSSOLO.
Sin él, esto no sería lo mismo. Escribió el manifiesto “El arte de los ruidos” en 1913, y a partir de ahí empezó a dar sus conciertos (pioneros del noise y la música experimental) con su máquina “Intonarumori”.
PIERRE SCHAEFFER.
El trabajo de Schaeffer y su Groupe de Recherches Musicales en los años 50, así como sus colaboraciones con Pierre Henry, dieron como fruto la creación de la “música concreta”. Grabaciones de trenes, fábricas, motores y todo tipo de ruidos extraidos del mundo real y posteriormente manipulados en el estudio para crear nuevas dimensiones sonoras. El ruido empezó a percibirse como arte.
EDGAR VARESE.
Uno de los grandes revolucionarios en la música del siglo XX. Su composición “Deserts” (1954) fue la primera pieza que combinaba instrumentos clásicos con ruidos pregrabados de fábricas y maquinaria industrial. Sus trabajos para percusión fueron precursores en transmitir la brutalidad y alienación de las cadenas de montaje del futuro.
KARLHEINZ STOCKHAUSEN.
Su trabajo fundamental, “Kontakte” (1959), es uno de los clásicos de la música electrónica, una fuente inagotable de placer y conocimiento.
IANNIS XENAKIS.
Creó sus obras fundamentales en los años 50 y 60, profundizó en la “tape music” y creó deslumbrantes universos sónicos que incluían todo tipo de ruidos y fuentes sonoras (motores, terremotos, hierros). Hoy en día todavía suena moderno y extremadamente radical.
AMM.
Pioneros en los años 60 en el campo de las improvisaciones free electrónico-ruidistas.
KLUSTER.
El grupo más extremo surgido del krautrock alemán en los primeros años 70. Formado por figuras míticas del movimiento como Conrad Schnitzler, Hans-Joachim Roedelius y Dieter Moebius. Paisajes electro-acusticos tremendamente oscuros y opresivos, sentando las bases de lo que después sería la música industrial.
KRAFTWERK.
Sus dos primeros discos encajaban perfectamente en la estética industrial por su uso del ruido, las secuencias mecánicas y repetitivas (fiel reproducción de las fábricas en su Düsseldorf natal) y las atmósferas saturadas y electrificadas.
FAUST
Experimento comunal que combinaba ruido, técnicas de collage sonoro y manipulación de sonidos, krautrock y locura generalizada.
THROBBING GRISTLE.
Propulsores de la “música industrial para gente industrial”. Absolutamente rompedores tanto en su propuesta sonora como en sus letras, actitud y estética. Con su mezcla de krautrock, experimentos electrónicos, punk, performaces subersivas y temáticas tabú, fueron los primeros en hacer música industrial tal y como la conocemos hoy en día.
SURVIVAL RESEARCH LABORATORIES.
Proyecto fundado en California a finales de los 70 por Mark Pauline y dedicado a todo tipo de violentas performances protagonizadas por máquinas, robots, restos de animales, basura, fuego y ruido industrial, sumidos en un ritual autodestructivo e inquietante.
EINSTURZENDE NEUBAUTEN.
Pasaron el krautrock por el filtro de la música concreta, el ruido (mítico el uso que hacían de las taladradoras) , la percusión metálica y el punk para así convertirse en un grupo legendario de la escena industrial.
NURSE WITH WOUND.
Sus primeros trabajos son una fascinante mezcla de música contemporanea, free jazz, krautrock, música concreta, ruido y surrealismo onírico y absurdo.
THE HAFLER TRIO.
Misterioso y enigmático grupo que mezclaba loops, samples, drones y música concreta.
NON.
Perturbadores drones, oscuros paisajes sonoros, experimentos inefables con el sonido.
WHITEHOUSE.
Pioneros en la escena del Power Electronics a principios de los 80, posteriormente imitados por miles de grupos. Brutal mezcla de ataques de ruido, gritos desgarradores, saturación máxima, perversiones sexuales, violencia sin límites y exposicion de los instintos más sucios del alma humana. Quizás el grupo más extremo de la historia.
SWANS.
En los años 80 su música se basaba en aplastantes y lentos bloques de sonido, ritmos obsesivos, atmósfera ultra-tensa y unas voces brutales y obscenas. Obra maestra su doble disco en directo “Public castration is a good idea”de 1986.
ESPLENDOR GEOMÉTRICO.
Estructuras de sonido saturadas, mecánicas y machaconas. Pioneros en la escena industrial-ruidista y sin posible comparación con lo que a principios de los 80 se estaba haciendo en España.
MERZBOW.
Lo que en un principio puede parecer un impenetrable muro de ruido nos revela numerosas capas de sonido y texturas, imágenes y grados de intensidad tras sucesivas audiciones. Figura clave del llamado “Japanoise”.
LUSTMORD.
Atmósferas subterráneas, enormes olas de sonido, drones misteriosos. Oscuro a más no poder pero bellísimo al mismo tiempo.
GODFLESH.
Estructuras sónicas lentas, corrosivas, disonantes y deformes inmersas en un mar de feedback y ruido. Un cruce entre Swans, Big Black, Killing Joke y Black Sabbath.
AUTECHRE.
Ambientes glaciales, sonidos crepitantes de origen desconocido, estructuras repetitivas de precisión matemática.
MAIN.
Sonidos ambientales de belleza impactante, drones y texturas ricas y profundas, ecos y reverb, pasajes cósmicos inductores al trance.
Para terminar, un pedazo de video de Survival Research Laboratories:
viernes, 18 de junio de 2010
Entrevista a Gyakusatsu

Gyakusatsu es un nuevo proyecto de Barcelona dedicado en exclusiva a los sonidos más extremos y las temáticas transgresoras y tabú, moviéndose entre el Power Electronics, Harsh Noise y Death Industrial clásico, sucio y old-school. Su cd debut, titulado “The day of the man's death” (2010) ha sido editado por el sello Marbre Negre y contiene casi 50 minutos de ruido áspero, ambientes asfixiantes, humo, electricidad, saturación, degeneración y odio a raudales. Su creador, Óscar, contestó a nuestras preguntas. Que aproveche.
¿De dónde viene el nombre de Gyakusatsu?
El nombre proviene del japonés y significa “masacre”, palabra que describe a la perfección el proyecto tanto a nivel musical como estético. En un principio se tenía que llamar Holocaust, pero al final me decanté por Gyakusatsu, me pareció más adecuado a la filosofía del proyecto.
Influencias a nivel musical y extra-musical.
La influencias a nivel musical están dentro de lo que se podría llamar noise, dentro de todas sus posibles variantes, para concretar más y dar el nombre de algún grupo te diría que especialmente me han influenciado: Atrax Morgue, Grunt, Richard Ramirez, Sutcliffe Jügend, MSBR, Streicher, Genocide Organ, Mauthausen Orchestra, Premature Ejaculation, sólo por nombrar algunos. Fuera de lo musical, sobretodo y más en este mi primer trabajo, el antiguo testamento, aparte mis influencias son literarias. Desde Nietzsche hasta William S. Burroughs, Yukio Mishima, Nabokov, y un largo etc. Los asesinos en serie, el holocausto nazi, las malformaciones y todo tipo de aberraciones.
¿Qué puede esperar una persona al enfrentarse por primera vez a "The day of the man's death"?
Encontrará un sonido directo y áspero, en ocasiones con letras, la mayoría escritas a partir de fragmentos del antiguo testamento, otras a partir de textos de escritores como en “Is this forbidden?”, letra que escribo a partir del libro “Deseo” de la escritora austríaca Elfride Jelinek, en el que la escritora nos relata el machismo y la opresión de la mujer en las clases burguesas y una supuesta liberación sexual y que yo he adaptado para tratar el lesbianismo y el sadomasoquismo en las relaciones sexuales. En definitiva un disco que se mueve entre el Power Electronics, el Death Industrial y pasajes de noise estático y en el que intento hacer una crítica a todo tipo de censuras, y muy concretamente a las religiosas, con sus tabús y gilipolleces varias.
Tan sólo han salido 33 copias del CD. ¿A qué se debe esta tirada tan limitada?
Por dos motivos principalmente, el primero y el más importante es el propio 33, la edad en que murió Jesucristo, fecha en la que empieza uno de los mayores problemas que tiene occidente en la actualidad, aunque también hay que decir que es preferible esta religión a otras más represivas e intolerantes que poco a poco se nos están introduciendo en Europa y que nos intentan imponer sus costumbres y desvaríos. El segundo motivo es menos transcendental, es simplemente una cuestión de mercado, al ser el primer trabajo y en la actual situación creí que no merecía la pena hacer más copias, hoy en día se vende muy poca música.
Hay gente que dice que el Power Electronics es un género para misántropos, degenerados e individuos rebosantes de odio en su interior. ¿Estás de acuerdo con esto?
Sí y no, por un lado tienes que tener una parte de degenerado y psicópata para hacer este tipo de música o para escucharla, pero por otra parte no deja de ser una expresión artística en la que se denuncia o se apoyan diferentes aspectos de la vida, aunque normalmente sean de una forma violenta y fea para la mayoría de gente.
Según comentas, tu cd está influido por "la religión, la violencia y las perversiones sexuales". ¿Puedes dar más detalles al respecto?
Básicamente es la atracción que siento por estos temas, atracción a nivel estético y como fuente de inspiración. Por un lado la religión, como ya he comentado uno de los males que tenemos en la actualidad, es absurdo pensar que la gente se mata y hace todo tipo de barbaridades en nombre de dios, sea el que sea. Aunque por eso lo hace más atractivo precisamente, es la violencia por la violencia, gente matándose por motivos banales, aunque ellos se crean que es lo más importante de sus miserables vidas, básicamente les lavan el cerebro, en el caso que lo tengan, claro. Y de las perversiones qué decir, pues que son atractivas precisamente por ser una perversión, el saber que se hace algo que está prohibido y mal visto por una parte de la sociedad. Definitivamente todo es violencia en la sociedad actual, una encubierta y en nombre de la paz, otra de tipo machista y así podríamos estar todo el día. Amén.
¿Crees que se puede obtener placer a nivel estético de lo feo, lo grotesco, lo deforme, del dolor y el sufrimiento?
Sí, sin ningún tipo de duda. Lo feo, lo grotesco, el dolor, el sufrimiento, todo ello nos proporciona un gran placer, nos saca el animal que somos, la persona enferma que tenemos dentro. Personalmente creo que el ser humano es malo por naturaleza, lo raro es el encontrar a una persona buena. Normalmente nos pasamos la mayor parte de nuestras vidas intentando esconder nuestra parte fea y decadente.
¿Crees que está cerca el día de la muerte del hombre?
Por desgracia no, supongo que aún estaremos siglos y siglos destruyéndolo todo y llenando de mierda todo lo que tocamos.
¿Te interesa la pornografía, el sado-masoquismo, bondage o alguna otra práctica sexual?
Únicamente de forma estética y de inspiración para mí música.
¿Qué origen tienen los diversos samplers y grabaciones que usas en el disco?
Son entrevistas a serial killers, mujeres practicando sexo, siempre son samples de mujeres, normalmente practicando sadomasoquismo, trozos de películas y grabaciones que hago de la calle, mientras trabaja la gente o simplemente hablan. Luego todo esto es procesado e incluido en los temas.
La Fam es un fanzine hecho por gente de Alcàsser, lugar famoso por el triple crimen de las niñas. ¿Qué recuerdos y sensaciones tienes de aquel acontecimiento? ¿Tienes interés en algún serial killer en particular?
Tengo unos recuerdos vagos, en esas fechas estaba cumpliendo unas obligaciones y no le pude prestar toda la atención que se merecía. Posteriormente he leído sobre el caso y pienso que todo fue un montaje y que nunca se sabrá del cierto qué es lo que realmente sucedió.
La verdad es que me interesan prácticamente todos los serial killer, pero tengo especial predilección por Charles Manson y Albert Fish. Es muy interesante leer sus razonamientos y estudiar sus complicadas personalidades.
Otros proyectos en los que estés involucrado.
Junto con Desirée formamos la banda “Persona” en el año 2005, grupo menos áspero que Gyakusatsu, es una mezcla de los gustos de los dos y el resultado podría clasificarse como: Dark Ambient, martial, industrial, con pasajes líricos.
Aparte en 2006 creamos nuestro sello discográfico Marbre Negre, en un principio sólo para editar nuestros trabajos, pero en la actualidad estamos empezando a sacar trabajos de otras bandas.
Esporádicamente en los últimos años he ido haciendo alguna reseña sobre música y literatura en algún fanzine.
¿Algo más que quieras añadir?
Agradecerte esta oportunidad que me has dado para explicar la música que hago y felicitarte por el fanzine, hoy en día ya no queda demasiada prensa en papel que trate estos tipos de música.
Muchas gracias y un saludo para los lectores de tu revista y los oyentes de mi música.
sábado, 10 de abril de 2010
MAUTHAUSEN ORCHESTRA

Los viejos chacales nazis eran expertos en sadismo y sufrimiento. Un ejemplo lo encontramos en una de las humillantes prácticas que llevaron a cabo en el campo de concentración de Mauthausen. Antes de ejecutar a algunos de los prisioneros, se les paseaba subidos a un carromato mientras un grupo de presos tocaba alegres canciones de carácter popular con estribillos como “Esperaré tu regreso...” A este grupo de presos/músicos se les conoció como “La Orquesta de Mauthausen”, y es de ahí de donde el italiano Pierpaolo Zoppo tomó el nombre para el proyecto que creó a principios de los 80: Mauthausen Orchestra.
Uno de los puntales más destacados de la escena extrema italiana ochentera junto a Maurizio Bianchi y LXSS, Pierpaolo Zoppo encajaba en la ortodoxia del género Power Electronics que en aquellos años circulaba casi cladestinamente a través de los circuitos de cassettes y fanzines en Europa, especialmente en Inglaterra con gente como Whitehouse, Ramleh y Sutcliffe Jugend.
Mauthausen Orchestra grabó entre 1982 y 1986 una serie de cassettes hoy en día considerados de culto en la escena ruidista: títulos como “Necrofellatio”, “Dedicated to Josef Goebbels”, “Murderfuck”, “Anal Perversions” o “Host Sodomy”, acompañadas de explícitas portadas a base de fotocopias en blanco y negro incluyendo fotos de cadáveres destrozados, líderes nazis y porno duro. Alrededor de estos tres ejes (muerte, violencia, sexo) Zoppo vierte todas sus obsesiones, miedos y fetiches de manera increíblemente virulenta, vomitando sus sencillos textos sobre un manto de ruido, distorsión y saturación electrónica en plan locomotora descarrilando, recurriendo a estridentes sintetizadores lo-fi, paranoicos collages sonoros elaborados a base de cintas, grabaciones manipuladas de todo tipo de sonidos y voces rebosantes de bilis y rabia. La temática es absolutamente nihilista e intolerante, abordando todo tipo de tabús y sin ningún tipo de compromiso. Auténticas aberraciones sonoras, depravación, ruido, aullidos, mal gusto a conciencia para mentes cerriles y cabezas descerebradas como la mía. Ah, y un sentido del humor absolutamente negro y macabro.
Estos trabajos fueron una gran influencia para los cientos de grupos similares que surgieron por doquier en las posteriores décadas, como se puede observar al ver la reedición a cargo del sello italiano Slaughter Productions donde se recopilaban en una caja 12 de los cassettes que Zoppo grabó en los 80. Además de esto Mauthausen Orchestra ha continuado grabando esporádicamente hasta el presente y manteniéndose en activo como uno de los iconos de la escena.
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