viernes, 24 de diciembre de 2010

EL CIELO NÚMERO 20: "Amanece sin ángeles"


Me asomo a la ventana y veo un descampado con una hoguera alrededor de la cual yonquis y gitanos de todas las edades se calientan en esta fría noche de invierno. De fondo suena “Amanece sin ángeles”. El cielo número 20 expresan a la perfección la belleza de la decadencia, un romanticismo apocalíptico, de vertedero, de polígono industrial vacío en la madrugada, de fábricas abandonadas y en ruinas, de prostitutas en las afueras de la gran ciudad.

“Amanece sin ángeles” es el segundo disco de este dúo castellonense en donde continúan con su particular universo estético y ahondan en la propuesta de su debut: deconstruyen el sonido Suicide/Spacemen 3, se apropian del krautrock y la psicodelia enfermiza, se adentran en los terrenos del ambient/drone primitivo y sucio, recurren a los samples hipnóticos y el collage desconcertante, profundizando en el ruido y la disonancia, siempre con clase e intención, sin excesos, manejándose a la perfección en ese caos controlado que ya nos ofrecieron en su anterior grupo Ebria Danza. Temas de carácter instrumental en su mayoría, aunque en ocasiones escuchamos inquietantes textos recitados por voces lejanas, difuminadas entre las sombras de la noche.

Es un disco que no es fácil de escuchar, hace falta un estado anímico especial y una predisposición firme, ya que su horizonte sonoro es amplio y heterodoxo. Eso sí, una vez entramos en su mundo, nos seduce completamente y nos regala un viaje nocturno, onírico y surrealista a través de diversos decorados en los que vemos y sentimos múltiples imágenes y sensaciones, en un viaje cerebral y emocional simultáneamente. Un viaje que nos eleva hasta ese cielo número 20 del que llegan estas canciones, un cielo destinado a todos aquellos que somos devotos de la nueva religión cuántica de la chatarra estridente, donde vive nuestra diosa, esa puta sifilítica a la que adoramos.

elcielonumero20@hotmail.com

lunes, 13 de diciembre de 2010

THE NORTH SEA: "Bloodlines" (2010)



Con el Bloodlines de fondo en mi viaje en tren, observaba el paisaje agreste a través de las ventanas. Poco a poco aparecían las torretas de la luz que se abrazaban unas con otras de forma siniestra con sus cables colgantes. Estas gigantes figuras grises aumentaban su número al llegar a la primera zona poblada, se empezaban a acompañar de los depósitos de agua; esas torres también grises con forma de virus. Continuaba el viaje y la sensación del disco se hacia más evidente; viejos almacenes industriales abandonados con sus cristales rotos. Iba desapareciendo cualquier rastro verde sustituido por el cemento y el gris alquitranado de las carreteras. Finalmente llegamos a la ciudad, el mensaje de The North Sea se estaba aclarando, o más bien oscureciendo: Bienvenido a la Zona Negativa.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Normil Hawaiians



Hay grupos que fueron injustamente olvidados en su momento (bien por no ser entendidos o bien por adelantarse a su época) pero que décadas más tarde fueron recuperados y reivindicados tanto por prensa especializada como por aficionados. Todos conocemos casos de sobra. Pero también hay ejemplos de grupos que fueron marginados en su tiempo y que, años después, siguen siendo absolutamente desconocidos y se limitan a ser objeto de culto entre los connoiseurs musicales más aventureros. Normil Hawaiians sería uno de estos grupos. Activos en la primera mitad de los 80, tuvieron escasa repercusión a nivel mediático a pesar de su indudable calidad. Hoy en día, tres décadas más tarde, siguen sumidos en el más absoluto anonimato, hay muy poca información disponible sobre ellos en la red y sus discos están descatalogados esperando que algún iluminado en una discográfica independiente los re-edite como se merecen. Así pues, desde las páginas de La Fam queremos reivindicar a este grupazo en las siguientes líneas.
Normil Hawaiians fue un colectivo musical inglés liderado por el guitarrista y cantante Guy Smith, único miembro fijo del grupo, que fue reclutando a diversos músicos y colaboradores según sus necesidades, entre ellos el ex-Amon Duul Dave Anderson. Todos ellos practicaban la vida en diferentes comunas en Londres, de ahí que su música transmita ese espíritu medio hippie, medio fumeta, con cierto espíritu místico y pastoral, tal y como ya se había puesto en práctica en formaciones anteriores como Amon Duul, Hawkwind, y los primeros Gong.
Normil Hawaiians tan sólo grabaron dos álbumes: el doble “More wealth than money” en 1982 y su continuación, el más experimental “What's going on?” en 1984, además de un par de singles. En estos trabajos el grupo se mostraba cómodo moviéndose en el límite de la música de finales de los 70 y principios de los 80, es decir, que igual sonaban en plan progresivo / Krautrock (bastantes de sus temas rondan los 10 minutos de duración) que se acercaban al post-punk a lo Joy Division, Killing Joke o Magazine.
La familia Hawaii gustaba de los desarrollos largos, con ritmos repetitivos e hipnóticos a lo Can / Neu, pero combinados con la urgencia del post-punk, es decir, guitarras afiladas y disonantes, ritmos fracturados y teclados sombríos. En sus trabajos también encontramos ecos del folk más ácido (el grupo disfrutaba con las guitarras acústicas y los violines en plan viaje de LSD), además de influencias de la “world music”, con toques étnicos y tribales que se notaron sobre todo en su segundo álbum.
La improvisación también fue una de las bases del grupo, que se entregaba al juego y a la búsqueda dando rienda suelta a las atmósferas más espaciales y psicodélicas, entrando incluso en terrenos más experimentales, algo que se nota también en el segundo disco, todo esto sumergido en un ambiente con mucho espacio y ecos, y con un estilo extremadamente elegante a la hora de interpretar los temas, unas veces sencillos y directos y en otros momentos más reflexivos y complejos.
Normil Hawaiians dejaron grabado un tercer disco previsto para 1986 pero que nunca llegó a ver la luz ya que se disolvieron en 1985.

sábado, 13 de noviembre de 2010

BRISE-GLACE


Brise-Glace es uno de los proyectos más radicales del prolífico Jim O'Rourke. El grupo (que incluía también a miembros de grupos tan destacables como Dazzling Killmen, The Flying Luttenbachers o You Fantastic!) tan sólo grabó un disco (titulado “When in vanitas”) y un single para el sello Skin Graft en 1994. A pesar de ser relacionados con la escena post-rock de principios de los 90, el cuarteto superó toda limitación estilística para adentrarse en terrenos mucho más experimentales, siguiendo los pasos de gente como Faust o This Heat.
Para escuchar a Brise-Glace hay que aceptar las reglas de juego que el grupo nos impone, desaprendiendo los conceptos preconcebidos que podamos tener respecto a lo que es la música y asimilando una nueva sintaxis sonora con su propio vocabulario, que combina elementos del rock experimental, la música electro-acústica, noise, improvisación... Una imprevisible mezcla de géneros para mentes inquietas. Brise-Glace diseccionan el cadáver del rock y lo cortan en pedazos, para después volver a unir las diversas partes pero de manera aleatoria, alterando profundamente sus principales elementos para crear un nuevo y demente monstruo de Frankenstein.
O'Rourke (apoyado en su tarea ni más ni menos que por Steve Albini como ingeniero de sonido) realizó un colosal trabajo de post-producción, cortando y pegando las cintas con la música grabada por el grupo, manipulando sonidos, deconstruyendo y poniéndolo todo patas arriba para después re-situarlo todo como si se tratase de un rompecabezas. El resultado es desconcertante para el oyente desprevenido: no hay melodías, las estructuras tradicionales desaparecen para dar paso a una sucesión de sonidos y estructuras sónicas inmersas en atmósferas asfixiantes. Los grooves suenan fracturados, angulares, atonales e imprevisibles. Los inquietantes silencios vuelan por los aires dinamitados por todo tipo de cacofonías e irrupciones sonoras. Las diferentes piezas que conforman el disco navegan en un mar de ruidos de todo tipo, frecuencias radiofónicas, electricidad estática, distorsión, collages sonoros desquiciantes y multitud de pequeños detalles...
La escucha de “When in vanitas” es una experiencia intensa pero no a nivel emocional sino en el plano cerebral, lo que hace que su música sea más difícil e incomoda de escuchar si lo comparamos con otros grupos de su género.
Un grupo que, aunque pasó desapercibido en su época, debe ser reivindicado como uno de los mejores exponentes del rock experimental para el siglo XXI.

sábado, 23 de octubre de 2010

GRINDERMAN 2 (2010)



Sigue en la onda iniciada en su predecesor álbum de debut; olas de sucio rock bastardo.
Se moja en los bajos instintos que moran en nuestro infierno personal, se pasea con los demonios del deseo carnal que cambian nuestra alma, dos minutos que culminan en Dios, Buda, Ala y en todo a lo que salpique. Desde erupciones precoces y pegajosas (Worm Tamer, When My Baby Comes, Evil), hasta quemazones de cadencias hipnóticas que prolongan el deseo (Heathen Child, Kitchenette y Bellringe Blues).

lunes, 11 de octubre de 2010

Evangelista



La voz de Carla Bozulich me acompaña en las sofocantes e insomnes noches de verano, mientras, empapado en sudor, me revuelvo en la cama y los fantasmas del pasado reaparecen y los recuerdos ocultos se hacen presentes en medio de un escenario de deseo y violencia. Imposible conciliar el sueño, sacudido por una efervescencia febril, escucho a mi conciencia repetirme todos mis errores y fracasos. En esos momentos la música de Evangelista, a través de la voz de Carla, aparece para redimir nuestros pecados. Su rock denso, oscuro, pegajoso y disonante a veces se acerca a la música de cámara, tentando a la belleza nocturna, de cuchillos afilados y sobredosis de somníferos, mientras que otras veces se adentra en terreno del caos y el ruido. Las canciones de sus dos discos (“Hello, voyager” de 2008 y “Prince of truth” de 2009), suenan crudas y al límite, mientras progresan con total libertad sobre texturas de feedback y ruido, sin apenas ritmo ni melodías a las que aferrarnos. Una música hermosa e inocente, pero también cruel y terrible. Atmósfera eléctrica, guitarras disonantes, percusiones recias, sección de cuerda deslabazada, momentos ruidosos y momentos delicados, la niebla que impide ver delante de nosotros, mientras Carla canta sus letras en un paisaje emocional saturado de rabia, incertidumbre, sensualidad y pasión. Carla nos habla de nuestros miedos, de nuestra debilidad humana, de todo aquello que escondemos en nuestro interior y no nos atrevemos a mostrar a nadie. Evangelista es una propuesta de una sinceridad brutal, una experiencia extraña, inquietante, íntima, deprimente y revitalizadora al mismo tiempo. El viaje es imprevisible: igual hay noise que jazz, folk de cámara, ambient o psicodelia, la voluntad exploradora impregna cada uno de sus temas. Y mientras los escuchamos, nos da igual si veremos el final de esta madrugada.

martes, 21 de septiembre de 2010

SWANS "My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky" (2010)


Swans y su música ponzoñosa, Michael gira el volante de su cacharro oxidado para volver a estrellarse. Un crash sonoro de paranoia, violencia y elegía. Pero algo ha cambiado, no es tan light como sus Angels ni tan agónico ni desesperante como sus inicios, es regeneración a partir de la enfermedad . Fermentan sus aclamaciones de sacro profanador de tumbas industriales como una expiación consumada. Una denuncia que da forma a la capa de dura corteza que rodea su vida al paso de los años y que ahora está lejos de marchitarse o secarse. Resistencia conseguida, elige resucitar con la furia innata de sentirse finalmente un no-muerto y no sólo un cadáver.

viernes, 3 de septiembre de 2010

UPSIDEDOWN CROSS


Upsidedown Cross fueron algo así como una anomalía en el terreno del sludge norteamericano, un cortocircuito en el panorama doom de los 90, un coma etílico en el mundo del underground. Formados en Boston por gente que militó en grupos pioneros del sludge-punk como Kilslug y en proyectos tan irreverentes como Anal Cunt, tan sólo grabaron un par de discos a mediados de los 90 y pasaron más que desapercibidos.
Liderados por el inquietante Larry Lifeless (el Carlos Jesús de Boston), un tipo que se dedica a cantar sus diatribas mongoloides contra todo tipo de religión (empezando por el cristianismo y terminando por la magia negra y el satanismo), con unas letras de una cutrez para descojonarse y que te hacen pensar que o bien el tío va absolutamente ciego, o bien es subnormal o quizás nos está tomando el pelo a todos. Yo personalmente me decanto por esta última opción: con sus letras super-colgadas y su vocalización entre viciosa y mongola (como si Monchito recitase una invocación en una misa negra) está ridiculizando a todos los grupos que se toman tan en serio a ellos mismos que se convierten en su propia parodia, en su propio chiste.
Así pues Upside down Cross tenían muchas ganas de cachondeo y de reirse hasta de su propia sombra (sólo hay que verlos en fotos o videos, en algunas ocasiones maquillados con corpse-paint, igual que los grupos de black metal escandinavos) algo poco habitual en géneros como el sludge, donde los grupos suelen mostrar una imagen bastante más seria y atormentada.
A nivel musical eran músicos más bien limitados pero sacando partido a sus instrumentos de manera simple y efectiva: riffs lentos, calientes y aceitosos, mamando pero bien de los primeros Sabbath, de los Melvins, de Pentagram, y emparentados genéticamente con los primeros grupos sludge americanos (léase Eyehategod, Grief, etc.), pero con un sentido del humor absolutamente desquiciado y salido, herencia de los Butthole Surfers más ácidos y yonkis. Las canciones de Upsidedown Cross son más bien sencillas: un par de riffs por canción y punto, riffs oscuros, sucios y empapados en cloroformo, en plan sludge / southern rock / doom metal para retrasados mentales, rollo lento y asfixiante, distorsión y ruido a saco, todo muy psicótico y enfermizo, oliendo a droga y sustancias varias de manera considerable (diría que veo humo saliendo de los altavoces!!!) y todo ello con mucho, muchísimo groove y con ritmos pegadizos que desembocan muchas veces en puras jams ácidas y psicodélicas pero a cámara lenta y en reverse. Eso sí, repetición a más no poder, o sea que si lo que buscas es variedad y cambios de ritmo mejor que pases de estos y te vayas a escuchar a Ruins.
Así pues, queridas lectoras, aléjense de las drogas, de lo contrario pueden terminar ustedes igual que estos tipos de Upsidedown Cross, o como los redactores de La Fam, que no sé qué es peor.

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martes, 20 de julio de 2010

Architect: "Consume adapt create" (2010)



Me trae recuerdos de cómo sonaba Seefeel. La portada bicolor parece reproducir el punto de vista de algún artilugio de ataque fantasma, como el de los aviones durante la guerra de "los golfos", en aquella ocasión eran gris y verde. La cuadrícula deja caer graves que no estallan de manera tan ordenada, como si fuera un modelo defectuoso desechado de algún proyecto ya oxidado. Refleja sin embargo, un sórdido presente post-industrial.

jueves, 1 de julio de 2010

THE SOFT MACHINE "S/T" (1968)



Reseña escrita por Blackdecker

No hay que darle demasiadas vueltas a la máquina para entender. Escucharlo y ver cómo su nutritivo contenido ha dado de comer a las nuevas generaciones. Ahí tenemos a Flaming Lips, tirando de veta. O a ese moderno de Ariel Pink. Ellos, por eso, cargando con el 68, con los Pink Floyd y los Crimson flanqueándolos, jugaron a ser bellos y ágiles, a saltar de flor en flor como resulta este su primer disco. A jugar a organistas de catedral, a baterías jazzero, a imaginar territorios amigos para la concurrencia. A dárselas de progresistas antes de su definitivo tercero. Antes de coronar su carrera, tuvieron tiempo para pasar por niños de guardería con su inocencia musical entre Barrett y Lake, para firmar uno de esos discos en los que no sobra ni falta nada. En el que comienzas con una sonrisa fumada y acabas viendo arco iris en tu cabeza. Cuando Wyatt tenía piernas y no pensaba en saltar por la ventana, cuando Ayers aún respondía al final de los conciertos, cuando Ratledge nos embrujaba con sus órganos planeadores. Cogidos de la mano saludaban al acabar el concierto. Qué grande disco! No hay nada como ser niño y creer que Peter Pan vendrá a salvarte.

viernes, 18 de junio de 2010

Entrevista a Gyakusatsu



Gyakusatsu es un nuevo proyecto de Barcelona dedicado en exclusiva a los sonidos más extremos y las temáticas transgresoras y tabú, moviéndose entre el Power Electronics, Harsh Noise y Death Industrial clásico, sucio y old-school. Su cd debut, titulado “The day of the man's death” (2010) ha sido editado por el sello Marbre Negre y contiene casi 50 minutos de ruido áspero, ambientes asfixiantes, humo, electricidad, saturación, degeneración y odio a raudales. Su creador, Óscar, contestó a nuestras preguntas. Que aproveche.


¿De dónde viene el nombre de Gyakusatsu?
El nombre proviene del japonés y significa “masacre”, palabra que describe a la perfección el proyecto tanto a nivel musical como estético. En un principio se tenía que llamar Holocaust, pero al final me decanté por Gyakusatsu, me pareció más adecuado a la filosofía del proyecto.

Influencias a nivel musical y extra-musical.
La influencias a nivel musical están dentro de lo que se podría llamar noise, dentro de todas sus posibles variantes, para concretar más y dar el nombre de algún grupo te diría que especialmente me han influenciado: Atrax Morgue, Grunt, Richard Ramirez, Sutcliffe Jügend, MSBR, Streicher, Genocide Organ, Mauthausen Orchestra, Premature Ejaculation, sólo por nombrar algunos. Fuera de lo musical, sobretodo y más en este mi primer trabajo, el antiguo testamento, aparte mis influencias son literarias. Desde Nietzsche hasta William S. Burroughs, Yukio Mishima, Nabokov, y un largo etc. Los asesinos en serie, el holocausto nazi, las malformaciones y todo tipo de aberraciones.

¿Qué puede esperar una persona al enfrentarse por primera vez a "The day of the man's death"?
Encontrará un sonido directo y áspero, en ocasiones con letras, la mayoría escritas a partir de fragmentos del antiguo testamento, otras a partir de textos de escritores como en “Is this forbidden?”, letra que escribo a partir del libro “Deseo” de la escritora austríaca Elfride Jelinek, en el que la escritora nos relata el machismo y la opresión de la mujer en las clases burguesas y una supuesta liberación sexual y que yo he adaptado para tratar el lesbianismo y el sadomasoquismo en las relaciones sexuales. En definitiva un disco que se mueve entre el Power Electronics, el Death Industrial y pasajes de noise estático y en el que intento hacer una crítica a todo tipo de censuras, y muy concretamente a las religiosas, con sus tabús y gilipolleces varias.

Tan sólo han salido 33 copias del CD. ¿A qué se debe esta tirada tan limitada?
Por dos motivos principalmente, el primero y el más importante es el propio 33, la edad en que murió Jesucristo, fecha en la que empieza uno de los mayores problemas que tiene occidente en la actualidad, aunque también hay que decir que es preferible esta religión a otras más represivas e intolerantes que poco a poco se nos están introduciendo en Europa y que nos intentan imponer sus costumbres y desvaríos. El segundo motivo es menos transcendental, es simplemente una cuestión de mercado, al ser el primer trabajo y en la actual situación creí que no merecía la pena hacer más copias, hoy en día se vende muy poca música.

Hay gente que dice que el Power Electronics es un género para misántropos, degenerados e individuos rebosantes de odio en su interior. ¿Estás de acuerdo con esto?
Sí y no, por un lado tienes que tener una parte de degenerado y psicópata para hacer este tipo de música o para escucharla, pero por otra parte no deja de ser una expresión artística en la que se denuncia o se apoyan diferentes aspectos de la vida, aunque normalmente sean de una forma violenta y fea para la mayoría de gente.

Según comentas, tu cd está influido por "la religión, la violencia y las perversiones sexuales". ¿Puedes dar más detalles al respecto?
Básicamente es la atracción que siento por estos temas, atracción a nivel estético y como fuente de inspiración. Por un lado la religión, como ya he comentado uno de los males que tenemos en la actualidad, es absurdo pensar que la gente se mata y hace todo tipo de barbaridades en nombre de dios, sea el que sea. Aunque por eso lo hace más atractivo precisamente, es la violencia por la violencia, gente matándose por motivos banales, aunque ellos se crean que es lo más importante de sus miserables vidas, básicamente les lavan el cerebro, en el caso que lo tengan, claro. Y de las perversiones qué decir, pues que son atractivas precisamente por ser una perversión, el saber que se hace algo que está prohibido y mal visto por una parte de la sociedad. Definitivamente todo es violencia en la sociedad actual, una encubierta y en nombre de la paz, otra de tipo machista y así podríamos estar todo el día. Amén.

¿Crees que se puede obtener placer a nivel estético de lo feo, lo grotesco, lo deforme, del dolor y el sufrimiento?
Sí, sin ningún tipo de duda. Lo feo, lo grotesco, el dolor, el sufrimiento, todo ello nos proporciona un gran placer, nos saca el animal que somos, la persona enferma que tenemos dentro. Personalmente creo que el ser humano es malo por naturaleza, lo raro es el encontrar a una persona buena. Normalmente nos pasamos la mayor parte de nuestras vidas intentando esconder nuestra parte fea y decadente.

¿Crees que está cerca el día de la muerte del hombre?
Por desgracia no, supongo que aún estaremos siglos y siglos destruyéndolo todo y llenando de mierda todo lo que tocamos.

¿Te interesa la pornografía, el sado-masoquismo, bondage o alguna otra práctica sexual?
Únicamente de forma estética y de inspiración para mí música.

¿Qué origen tienen los diversos samplers y grabaciones que usas en el disco?
Son entrevistas a serial killers, mujeres practicando sexo, siempre son samples de mujeres, normalmente practicando sadomasoquismo, trozos de películas y grabaciones que hago de la calle, mientras trabaja la gente o simplemente hablan. Luego todo esto es procesado e incluido en los temas.

La Fam es un fanzine hecho por gente de Alcàsser, lugar famoso por el triple crimen de las niñas. ¿Qué recuerdos y sensaciones tienes de aquel acontecimiento? ¿Tienes interés en algún serial killer en particular?
Tengo unos recuerdos vagos, en esas fechas estaba cumpliendo unas obligaciones y no le pude prestar toda la atención que se merecía. Posteriormente he leído sobre el caso y pienso que todo fue un montaje y que nunca se sabrá del cierto qué es lo que realmente sucedió.
La verdad es que me interesan prácticamente todos los serial killer, pero tengo especial predilección por Charles Manson y Albert Fish. Es muy interesante leer sus razonamientos y estudiar sus complicadas personalidades.

Otros proyectos en los que estés involucrado.
Junto con Desirée formamos la banda “Persona” en el año 2005, grupo menos áspero que Gyakusatsu, es una mezcla de los gustos de los dos y el resultado podría clasificarse como: Dark Ambient, martial, industrial, con pasajes líricos.
Aparte en 2006 creamos nuestro sello discográfico Marbre Negre, en un principio sólo para editar nuestros trabajos, pero en la actualidad estamos empezando a sacar trabajos de otras bandas.
Esporádicamente en los últimos años he ido haciendo alguna reseña sobre música y literatura en algún fanzine.

¿Algo más que quieras añadir?
Agradecerte esta oportunidad que me has dado para explicar la música que hago y felicitarte por el fanzine, hoy en día ya no queda demasiada prensa en papel que trate estos tipos de música.
Muchas gracias y un saludo para los lectores de tu revista y los oyentes de mi música.

jueves, 10 de junio de 2010

TRAUMMASCHINE "Hyperion" (2009)



Si alguien me dijera que “Hyperion” es la re-edición de un oscuro disco de 1971 grabado por un desconocido grupo de Dusseldorf y que estaban directamente relacionados con Conrad Schnitzler, yo me lo creería sin dudarlo. Pero ahora va y resulta que Traummaschine ni son alemanes ni grabaron en los años 70 sino que son un dúo de Albaida (Valencia) y que éste “Hyperion” es del año 2009... Menuda sorpresa, ¿no? Pues sí, los amantes de los correos cósmicos alemanes y de la música planeadora de los grupos del krautrock setentero ya pueden ir frotándose las manos porque tienen un nuevo tesoro entre sus manos. “Hyperion” es un cd cuádruple cuyas composiciones fueron paridas y grabadas al más puro estilo analógico old-school bajo los augurios de los maestros kosmische como Kluster, Klaus Schultze o el “Zeit” de Tangerine Dream. Una obra ambiciosa, rica y compleja, de carácter netamente vanguardista y explorador, pero con sabor clásico y añejo, mostrando a un grupo que conoce bien el terreno que pisa y que sabe desarrollar su propuesta sonora con convicción y gusto. A pesar del extenso minutaje de los temas (alrededor de los 30-40 minutos en su mayoría), su escucha es absorbente debido a su carácter atemporal e hipnótico y a la variedad en las texturas y sonidos (el grupo combina krautrock, space music, improvisación, ambient, musique concrete, música electro-acústica, ruido) aunque está claro que la predisposición del oyente para navegar por estas supernovas sónicas es fundamental. Sólo es cuestión de dejarse llevar por “Hyperion” y sus inmensas masas amorfas de atmósferas electro-acústicas, líneas melódicas que evolucionan a la misma velocidad que los planetas gravitando alrededor del sol, océanos de teclados expandiéndose infinitamente por el firmamento, un viaje hacia confines inexplorados a las estrellas y más allá.

martes, 25 de mayo de 2010

MI AMI "Steal Your Face" (2010)




Para volverse loco, psicodelia noise con base rítmica tribal que no por ello deja de frecuentar visitas al club de baile de ciudad. La voz es de Daniel Martin-McCormick, aunque parezca más la cantante de un grupo de riot grrrl sufriendo desvaríos hormonales. La capa de sonido te atrapa en una espiral de mugre, hipnotismo y efusión incontrolada. No importa que la vida sea una mierda, me ensucio, y con ella encima, mis impulsos me hacen saltar y vibrar. El resultado de una genética trasnochadora.

viernes, 14 de mayo de 2010

BEGOTTEN (Elias Merhige, 1991)



BEGOTTEN: CELULOIDE PESADILLA
Begotten, estrenada en 1991, es uno de esos raros casos en los que el cine trasciende las fronteras del género para convertirse en una obra de arte en sí misma, dejando de lado categorías estéticas.
Grabada a lo largo de 4 años y dirigida por Elias Merhige, Begotten es una de las películas más importantes y radicales del cine experimental contemporáneo.
Una pesadilla transformada en celuloide cinematográfico, con sus propias reglas, códigos y lenguaje audiovisual, a los que debemos someternos y entregarnos si queremos disfrutar de la experiencia.
Begotten es una obra ante la cual es mucho más importante sentir que entender, hay que dejar de lado la lógica y dejarse llevar por su mundo de misteriosas imágenes. No hay que racionalizar nada de lo que vemos, sino abandonarse al mundo de sugerencias y abstracciones hipnóticas que se cruzan ante nuestros ojos sin más. Merhige busca conscientemente confundirnos y que nos sintamos incómodos con nuestra manera racional de pensar y nuestra tendencia a analizar e intentar entenderlo todo, de ahí que a la hora de visionar Begotten nos veamos forzados a cambiar nuestro enfoque y manera de sentir, desplazándonos hacia modos más cercanos al subconsciente y a nuestra parte más visceral y primitiva, para así convertir lo grotesco, feo y doloroso en algo hermoso. Merhige dijo que trabajaba desde un lugar en el que el lenguaje falla y donde el subconsciente comienza.
Begotten se caracteriza por el uso del blanco y negro granulado y rasposo, los contrastes entre luz y oscuridad, las imágenes rayadas, difusas y borrosas que no nos permiten captar conscientemente lo que vemos pero que son profundamente sugerentes y poéticas en otros niveles.
El trabajo de post-producción en el laboratorio fue ejemplar: por cada minuto de película Elias Merhige trabajó unas 10 horas para darle ese acabado arcaico, antiguo, como de película expresionista muda de los años 20 o un antiguo documental que hablase de ritos y civilizaciones olvidadas. Cada fotograma es una obra de arte, es una de esas películas en las que te sabe mal parpadear por miedo a perder algo importante durante esas décimas de segundo. El trabajo, a nivel visual, es absolutamente fascinante.
A pesar de ser un film sin diálogo y con un argumento hermético y abstracto que gira alrededor de diversos rituales de vida, muerte y renacimiento, la película engancha y seduce por su atmósfera onírica y sus paisajes de pesadilla donde los personajes se arrastran y convulsionan en un mundo de dolor, miedo y locura. Los elementos metafísicos y cosmológicos abundan en la película, y sus personajes son más bien símbolos y arquetipos universales cuya evolución responde a ritos sumergidos en el inconsciente colectivo durante miles de años.
La banda sonora adquiere una importancia fundamental para situarnos en el ambiente atemporal e irreal del film: sonidos en su mayoría naturales como gotas de agua, grillos, fuego, latidos de corazón, respiración, viento, acompañados en puntuales ocasiones por gélidas capas de teclados y drones. Esta combinación de música e imágenes fue cuidadosamente preparada para hipnotizar al público y afectar a su parte subconsciente y pre-racional: de hecho Merhige llegó a comentar que con esta película quería fundar un “género del Inconsciente”
Una obra que es necesario experimentar en carne propia, aceptando el desafío que supone verla y dejándose llevar por su desfile de imágenes delirantes y emociones primitivas.

martes, 20 de abril de 2010

PERE UBU "Dub Housing" (1978)



Reseña escrita por Blackdecker.

Curioso su caso. Outsiders del mundo outsider. Si alguien apretaba las tuercas, ellos vuelta y media. Arrastrando en su estela al fantasma del Captain Beefheart por aquello de ser el más macho de todos. Su propuesta del 78 iba más allá de lo propiamente provocativo, envolviéndose en multicapas de art-rock, del punk de los sesenta, de la resistencia activa a cualquier flojera estilística que pudieran presentar sus vecinos. Si con The Modern Dance presentaron credenciales de campeón de wrestling musical, con este segundo decidieron que el cinturón del peso pesado no se lo quitaba nada. Si acaso, ellos mismos, después de una noche de lo que fuera. Después de un mal concierto o una fiera discusión interna por aquello de haber flojeado alguno de ellos. No hay rendición que valga, cada corte presupone más tormentos y pesadillas, aunque de vez en cuando nos suelten alguna melodía para que nos relajemos. Para, al siguiente, volver a lanzarse a su particular cama de púas. Así son, o los tomas o los dejas. O encuentras su momento o mejor no lo intentes.

sábado, 10 de abril de 2010

MAUTHAUSEN ORCHESTRA



Los viejos chacales nazis eran expertos en sadismo y sufrimiento. Un ejemplo lo encontramos en una de las humillantes prácticas que llevaron a cabo en el campo de concentración de Mauthausen. Antes de ejecutar a algunos de los prisioneros, se les paseaba subidos a un carromato mientras un grupo de presos tocaba alegres canciones de carácter popular con estribillos como “Esperaré tu regreso...” A este grupo de presos/músicos se les conoció como “La Orquesta de Mauthausen”, y es de ahí de donde el italiano Pierpaolo Zoppo tomó el nombre para el proyecto que creó a principios de los 80: Mauthausen Orchestra.
Uno de los puntales más destacados de la escena extrema italiana ochentera junto a Maurizio Bianchi y LXSS, Pierpaolo Zoppo encajaba en la ortodoxia del género Power Electronics que en aquellos años circulaba casi cladestinamente a través de los circuitos de cassettes y fanzines en Europa, especialmente en Inglaterra con gente como Whitehouse, Ramleh y Sutcliffe Jugend.
Mauthausen Orchestra grabó entre 1982 y 1986 una serie de cassettes hoy en día considerados de culto en la escena ruidista: títulos como “Necrofellatio”, “Dedicated to Josef Goebbels”, “Murderfuck”, “Anal Perversions” o “Host Sodomy”, acompañadas de explícitas portadas a base de fotocopias en blanco y negro incluyendo fotos de cadáveres destrozados, líderes nazis y porno duro. Alrededor de estos tres ejes (muerte, violencia, sexo) Zoppo vierte todas sus obsesiones, miedos y fetiches de manera increíblemente virulenta, vomitando sus sencillos textos sobre un manto de ruido, distorsión y saturación electrónica en plan locomotora descarrilando, recurriendo a estridentes sintetizadores lo-fi, paranoicos collages sonoros elaborados a base de cintas, grabaciones manipuladas de todo tipo de sonidos y voces rebosantes de bilis y rabia. La temática es absolutamente nihilista e intolerante, abordando todo tipo de tabús y sin ningún tipo de compromiso. Auténticas aberraciones sonoras, depravación, ruido, aullidos, mal gusto a conciencia para mentes cerriles y cabezas descerebradas como la mía. Ah, y un sentido del humor absolutamente negro y macabro.
Estos trabajos fueron una gran influencia para los cientos de grupos similares que surgieron por doquier en las posteriores décadas, como se puede observar al ver la reedición a cargo del sello italiano Slaughter Productions donde se recopilaban en una caja 12 de los cassettes que Zoppo grabó en los 80. Además de esto Mauthausen Orchestra ha continuado grabando esporádicamente hasta el presente y manteniéndose en activo como uno de los iconos de la escena.

jueves, 25 de marzo de 2010

Natural Snow Buildings "Shadow Kingdom" (2009)




Esta última semana es la tercera que llevo con este disco, desde luego me parece que desconocen el significado de contención: dos horas cuarenta minutos. Las canciones de mayor duración (veinte minutos) siguen en la misma linea de sus dos últimos trabajos, los temas cortos se desgranan en la onda de su The Dance of the Moon and the Sun. ¿Resultado?, quizá el trabajo que mejor representa ambas facetas . Después uno ya puede elegir hacia dónde decantarse para escuchar los anteriores.
Lo que yo me pregunto es lo siguiente; ¿han conseguido un jodido programa de ordenador que siga un excelente algoritmo psicodélico para fabricar estos vuelos de tanta duración en tan poco tiempo? A este ritmo uno podrá elegir escuchar solamente a Natural Snow Buildings a lo largo del año.

jueves, 11 de marzo de 2010

Plotkin / Gutzeit: "Mosquito Dream" (1999)




MÚSICA PARA ASTRONAUTAS MUERTOS Y SATÉLITES ABANDONADOS

Hay veces que los astronautas salen de su nave al espacio exterior y sólo les une un cable. No sé lo que sentiría esta persona si se rompiese el cable y se perdiera en el espacio, gravitando sin rumbo hasta morir debido a la falta de oxígeno, pero estoy seguro que los sonidos que acompañarían esa muerte serían bastante parecidos a los que se escuchan en este disco.

“Mosquito Dream” nació fruto del trabajo que entre 1994 y 1998 realizaron James Plotkin y Brent Gutzeit. El primero grabó una serie de experimentos ambientales con su guitarra (“Guitar Deconstructions” tal y como reza el subtítulo del disco) y le envió sus temas al segundo, quien los manipulaba y deformaba a su gusto con su grabadora de cuatro pistas y su colección de instrumentos electrónicos artesanos hechos a mano para después devolvérselos a Plotkin, que les daba otra vuelta de tuerca y se los volvía a enviar a Gutzeit, que remataba el asunto. Así pues las piezas del disco se iban alejando cada vez más de su punto de partida en este proceso de construir y destruir, tomando caminos imprevisibles y rompiendo guiones pre-establecidos, dando como resultado una música en la que, al igual que ocurre con Main, es difícil identificar los sonidos de guitarra a pesar de que éste fue el instrumento principal. Este trabajo de deconstrucción fue transformando paulatinamente las diversas composiciones que conforman este “Mosquito Dream”, una pequeña joya desconocida del género ambient/drone aislacionista, comparable a Main, Lull, Thomas Köner y similares artistas.

Inquietantes sonidos que oscilan en el horizonte y aumentan y disminuyen de intensidad casi sin que nos demos cuenta, como una nana destinada a provocarnos pesadillas. Sonoridades subterráneas y ecos sepultados bajo sutiles andanadas electrónicas que suenan como estaciones de tren abandonadas. Olas de feedback de baja frecuencia en las que parece que no ocurra nada pero si escuchas con atención ves que hay vida. Las oníricas composiciones nos sumergen en abismos oceánicos (se recomienda traje de buzo preparado para sobrevivir a bajas presiones) y a veces nos transportan a paisajes espaciales muertos y vacíos (con traje hermético de astronauta si es posible). En ocasiones escucho el disco y me da la impresión que los sonidos me alcanzan el inconsciente, como si además de lo que escucho por mis oídos hubiese algo más, una especie de sub-sonidos o frecuencias ocultas que no percibo de manera consciente pero que me afectan a los sentidos de manera subliminal. O igual es que se me va mucho la cabeza.

Su música es oscura pero en absoluto apocalíptica ni asfixiante, al contrario, hay mucho espacio para respirar e incluso llega a alcanzar momentos de belleza considerables, ideal para contemplar el cielo en las calurosas noches de verano.

jueves, 25 de febrero de 2010

Johnny Cash: "American recordings" (1994)




Con American Recordings el bueno de Johnny empieza una saga donde se centrará mayoritariamente en versiones y colaboraciones con otros músicos. En este disco aparecen canciones de Kris Kristofferson, Leonard Cohen o Tom Waits entre otros, en los siguientes de la saga lo hará sobre autores tan diversos como Depeche Mode, Nine Inch Nails o Alice in Chains. Lo importante es el resurgir de Cash con este trabajo a mediados de los noventa y el darse a conocer a un nuevo público ávido de artistas alejados de la zona más comercial. Dentro, sólo espera su voz y la guitarra. Algo tiene ya de especial desde esa inquietante portada, hipnotizado por el retrato gótico de J.Cash no puedo apartar la mirada, y él me la devuelve, un ángel negro con su cancerbero que espera pacientemente mi muerte... un escalofrío me estremece la columna que se repite cuando suenan los primeros ecos de su guitarra y junto con su vocalización cavernosa altera mis puntos sensoriales menos susceptibles de ser enervados. Toda una vida parecen recrear estos trece temas, trágicos en su mayor parte pero afrontados con madurez. Nos canta los secretos oscuros que no nos atrevemos a reconocer sobre nosotros mismos, el dolor que podemos provocar en los demás, el suyo propio... Ahora ya no es tan oscura la portada, es Johnny Cash soportando nuestros pecados, el guardián entre el centeno con el cielo detrás. Bienvenido al purgatorio.

jueves, 18 de febrero de 2010

ARKTAU EOS




Vivimos una época de saturación a nivel musical en la que nuestros sentidos se encuentran desbordados por tantos discos que aparecen y desaparecen ante nosotros. Muchos de estos discos se nos escurren como agua entre los dedos, sin más. La mayoría de personas los consumen ávidamente como un producto de entretenimiento perecedero, olvidando el orígen mágico y sagrado de la música. Para muchos es un simple proceso consistente en apretar el “play” y después el “eject”, el lapso de tiempo que transcurre en el medio simplemente una excusa para pasar el rato o no aburrirse. Ya casi nadie usa la música con fines mágicos, terapéuticos, como hacían los chamanes, como algo que puede afectar profundamente al oyente y transformarlo, como una herramienta al servicio de nuestro viaje interior y nuestro desarrollo espiritual. Por eso es tan de agradecer el trabajo de un grupo como Arktau Eos, un dúo finlandés de música ritual que desde 2005 viene fraguando una obra que va mucho más allá de lo estrictamente musical para adentrarse en terrenos poco frecuentados en Occidente, explorando frecuencias mágico-sonoras en busca de nuevas y elevadas cotas espirituales.

Grabando en parajes perdidos e inhóspitos de su Finlandia natal, el dúo, siempre rodeado de un aura de misterio y secretismo, recoge sus documentos sonoros para después moldearlos en su estudio-laboratorio, utilizando siempre tecnología analógica para así obtener un sonido más orgánico, cálido y vivo, muy lejos de la frialdad digital que domina gran parte de la música actual. Los sonidos fluyen con naturalidad de una composición a otra, navegando en atmósferas resonantes de eco y reverb, acolchados con drones profundos y frecuencias hipnóticas, acompañados de cantos y plegarias en éxtasis. Sonidos arcanos que estimulan la mente y nos sumergen en paisajes oníricos e irreales, muy lejos en nuestro interior.

Una música que, en las condiciones adecuadas, puede llegar a afectar profundamente al oyente debido a su naturaleza místico-mágica y a la calidad psico-acústica de sus sonidos y vibraciones, intentando alcanzar zonas ocultas de nuestro ser no sólo a través del oído sino también buscando otros canales de comunicación más misteriosos. Para ello, su música requiere atención, soledad, devoción inquebrantable y capacidad de sacrificio, un esfuerzo que, después de numerosas escuchas, trae siempre consigo una recompensa a nivel espiritual. Y es que cada nueva escucha de sus discos siempre es diferente, las composiciones se van transformando y ofrecen nuevas visiones, vibraciones, esencias y aromas, creciendo en nuestro interior. Obviamente, el papel de la intuición y el subconsciente de cada oyente es también fundamental, ya que Arktau Eos canaliza su energía a través de elementos que no son los habituales en el mundo de la música, y esto ya depende de hasta dónde quiera llegar cada oyente y de la predisposición de cada persona.

El dúo cuida hasta el mínimo detalle cada uno de sus discos (ediciones limitadas a cargo del sello Aural Hypnox), tanto la música como la presentación, tomando parte en diferentes rituales antes, durante y después de cada grabación, reflejando en su música las diversas experiencias y viajes que sus miembros han vivido en los últimos años, sumergiendo así su obra en un halo místico que trasciende las fronteras de la música en sí.

Arktau Eos utiliza una variada instrumentación de carácter acústico en su mayoría: madera, huesos animales y humanos, metales, agua, flautas, gongs, diversos instrumentos de cuerda y otros instrumentos llegados tanto de Oriente como de Occidente, ya sea auténticos o fabricados por ellos mismos, todo ello complementado por el harmonium y órganos vintage, lo cual no deja de ser sorprendente porque al escuchar sus discos la variedad de sonidos que crean es riquísima: drones, pasajes ambientales, espirales sonoras, mantras, repeticiones hipnóticas, exploraciones electro-acústicas, cantos rituales, atmósferas contemplativas y serenas, pero espectrales y perturbadoras al mismo tiempo.

Música ideal para ejercicios de meditación trascendental, para el viaje interior y la exploración de zonas desconocidas en nuestro ser. Música tremendamente oscura, pero nunca opresiva sino todo lo contrario, hermosa y catártica, todo depende de la predisposición del oyente, cada persona encontrará en esta música aquello que lleve dentro, ya sea en la superficie o escondido en las profundidades del subconsciente y el olvido. Mucha gente puede rechazar esta música por ser excesivamente hermética y oscura, pero el grupo atribuye estas reacciones a la ignorancia y el miedo, a no tener la capacidad y el valor de cerrar los ojos, mirar hacia dentro de uno mismo y ver todo aquello que no siempre es agradable de ver, nuestra realidad interior.

Discografía:
“Mirrorion” (2006)
“Scorpion Milk” (2006)
“Ai Ma Ra” (2009)

miércoles, 10 de febrero de 2010

AMON DÜÜL 2: "Tanz Der Lemminge" (1971)




Una reseña de Blackdecker.

Otra demostración de poder de los alemanes. Una fuerza de la naturaleza liberada del folk y el kraut hermanados, exprimiendo belleza a cada canción. Narración pura y dura al estilo de los 70's. Qué lejos quedan, pero que hermosamente cercanos. Les pierde la extensión de las canciones, en ese intento por rizar el rizo, pero cortadas a trozos respiran ligeras casi como retratos pop. Sí, suenan añejos a la que pones la oreja. Canosos, pero nunca respiran con dificultad asmática como en otros casos. La fantasía añadida a sus composiciones puede envejecerles de un plumazo o mantener tersa su piel. Mi gusto apunta al segundo caso. Saltan danzarines, juegan con las orejas, con las pocas neuronas supervivientes. Te abren a aquel mundo en ocre tecnicolor de hace unas décadas, sin dejar de tocarse con las nueva generaciones tecnológicas. Demandando para ellos reconocimiento y para los nuevos menos copy paste y más condumio acústico. Recomendeibol.

domingo, 31 de enero de 2010

The Crownhate Ruin "Until the eagle grins" (1996)




The Crownhate Ruin fue un trío de Washington surgido de las cenizas de la banda Hoover y que, a pesar de su corta vida (1994-1996), grabó una de las joyas menos conocidas del post-hardcore de los 90. Tras su disolución, algunos de sus miembros se embarcaron en proyectos tan importantes como June of 44 ó Abilene, lo cual nos puede dar una idea de por dónde va la cosa, aunque entre sus influencias también podemos encontrar ecos de Fugazi y Don Caballero, por poner dos ejemplos.

“Until the eagle grins” fue su único disco, publicado por el sello Dischord en 1996. Es una propuesta innovadora en su estilo, un álbum agresivo, denso, amargo y amenazador, repleto de composiciones tensas y dinámicas que oscilan entre la rabia más salvaje, la desesperación absoluta y la frustración post-adolescente pasando por momentos más reflexivos, delicados y cuidados, abarcando gran cantidad de emociones en estado de efervescencia febril, acompañadas de una interpretación exuberante y repleta de fuerza, un despliegue de facultades habitual en el hardcore pero al mismo tiempo añadiendo algo de picante con una considerable carga existencial, una tensión muy trabajada y un sonido bastante más oscuro que la mayoría de grupos de este género.

La potencia del artefacto en cuestión es enorme, el sonido es orgánico, directo y crujiente, pero también caliente, espeso y brutal. El grupo suena compacto y conjuntado al milímetro mientras interpretan canciones rebosantes de fuerza, echando chispas, con cambios de ritmo constantes que rompen la estructura lineal de las canciones, subidones de adrenalina bestiales, parones inesperados y ocasionales pasajes neblinosos y grisáceos cercanos al slow-core.

Energía pura, violencia sonora a punto de descontrolarse pero conteniéndose en el último momento, caos organizado, guitarras incendiarias que se sumergen en terrenos pantanosos, jugando con la distorsión y las disonancias para crear una atmósfera incendiaria que ocasionalmente se vuelve amarga y desoladora, riffs directos y adrenalínicos pero que en ocasiones buscan desconcertar al oyente con tempos irregulares y fragmentados, batería inquieta e imprevisible, un sonido de bajo grueso, alquitranado, fluído y funky, con mala hostia, y por encima de todos una voz a pelo, honrada, sencilla, sin artificios, con sus limitaciones (lo que la hace más humana y estremecedora), que pasa del grito desgarrador al susurro más suave en cuestión de segundos, expresando convincentemente sentimientos de ira, frustración, desengaño y desamparo.

En definitiva, The Crownhate Ruin fue un grupo poco conocido en su época pero muy valorado en ambientes underground debido a que su propuesta trascendió las fronteras del hardcore para adentrarse en terrenos más experimentales y cargados emocionalmente.

martes, 26 de enero de 2010

John Coltrane: "Crescent" (1964)


El jazz lo dejo sonar en las horas nocturnas, te envuelve con sus sonidos neblinosos y se amalgama con los colores nocturnos de baja luminosidad. Pero este se lleva la palma, ya no solo resulta idóneo para altas horas de la madrugada, es necesario que sea así. Sobre todo con algún cubata de whisky que se haya finiquitado, con la luz apagada e hipnotizado con el reflejo azul del hielo que recibe del reloj digital, con el regusto del amargo sabor que se alarga con cada nota de Coltrane... El día resulta enajenador y por la noche, se reflejan los lamentos de los perdidos.

martes, 19 de enero de 2010

SWELL MAPS



Reseña escrita por Javi (Möng Destralér)

Nikki Sudden y Epic Soundtracks eran dos hermanos residentes en Lenington Spa, localidad de la periferia de Londres. A principios de los años 70, influenciados por T. Rex, Can y The Velvet Underground, decidieron empezar a ensayar en una habitación de casa de sus padres, tenían quince y trece años respectivamente. En 1972 dan comienzo sus primeras grabaciones caseras, Nikki a la guitarra y voz y Epic a la batería y piano. Poco después el dúo pasa a trío con la incorporación Phones Sportman (que alternará guitarra y bajo). En 1976 ficharon a Richard Earl como guitarra y a Jowe Head como bajista y cantante.
En 1977 se estrenan discográficamente con el single “Read about Seymour”, las 2000 copias se las quitan de las manos, como vender bragas en un mercadillo gitano. En 1978 publican su segundo single (“Dresden style”) y también se agota en pocas semanas.
Un año después ponen en circulación “A trip to Marineville”, un doble lp cargadito de temazos, una obra magistral. Empieza a girar el disco... La fricción de la aguja con el vinilo se hace latente... Oyes a un niño sin aliento susurrarte al oído: “Say, that's a swell maps...!” Ya no hay marcha atrás... Los temas se van sucediendo uno tras otro, cada canción es un viaje lisérgico lleno de espirales sonoras, marañas eléctricas de guitarras de papel de lija que te atrapan irremediablemente, ritmos frenéticos y pasajes atmosféricos hasta la fecha vírgenes. En conclusión, ¡gran portada, grandes canciones y grandes letras!
Empezaron a grabar su segundo lp, “Jane from occupied Europe”, automáticamente al acabar las sesiones del primero, en 1980. Éste segundo disco es más enigmático y psicodélicamente oscuro, hay quien dice que es incluso más potente que su debut. Las guitarras siguen afiladas y la banda apunta alto. Desgraciadamente, después de siete años esperando una oportunidad los Swell Maps deciden desapareder tras finalizar una gira por Italia. Eso ocurrió en 1980, pero antes tuvieron la gentileza de obsequiarnos con la edición de dos singles: “Real shock” y “Let's build a car”.
Swell Maps dejaron claro que no querían estancarse en un sonido concreto similar al punk, fueron los más masoquistas, deseaban no ser comerciales!!! A la mierda con los Swell Maps!!!

domingo, 10 de enero de 2010

EXOTOENDO



Exotoendo fue un proyecto liderado por el músico francés Cyril Herry a finales de los 90. Su música combinaba elementos del ambient más oscuro, sonoridades industriales y elementos de la música sacra y ritual.
Sólo sacaron un par de cd's: “Endorcism process” en 1998 y “Push Kara” en 1999, además de un cassette en edición limitada titulado “Transept”.
Sus discos fueron grabados en fábricas abandonadas y contenedores metálicos, lo que le confiere a sus trabajos esa atmósfera tan especial, rebosante de ecos, reverberaciones y resonancias misteriosas.
Su instrumentación era muy variada, pero casi siempre de naturaleza acústica: primitivos instrumentos de viento (flautas, piedras y huesos), violín, todo tipo de percusión (desde campanas y gongs hasta maderas, hierros, metales y tuberías), voces que recitan sus plegarias y rezos mientras desde algún lugar remoto se desarrollan con parsimonia inquietantes atmósferas electro-acústicas, ruidos y drones.
Las composiciones son de carácter ritual y chamanístico, los sonidos beben del dark ambient más profundo (Lustmord, Lull, Rapoon, Thomas Köner), de las repeticiones hipnóticas de los chamanes así como del afán de trascendencia y espiritualidad de la música sacra, las prácticas tántricas y los rituales Tibetanos.
Su música buscaba la hipnosis, la sugestión y la curación a través de sonidos primitivos y arcáicos, intentando provocar en nosotros una serie de estados trascendentales de éxtasis y explorando paisajes espirituales yermos y desolados en busca de una regeneración anímica.
Exotoendo están relacionados con culturas milenarias que desde siempre han practicado la magia ritual, la meditación, el trance, los exorcismos chamánicos, los estados de conciencia alterados y las revelaciones místicas, pero lo hacen desde una perspectiva moderna, post-industrial, recurriendo a los sonidos de la decadente civilización occidental y sus fábricas, edificios y máquinas.
Sus raíces eran tanto musicales como espirituales y terapéuticas, pero optando por la versión dura y difícil, nada de new age ni chorradas de relajación, no pretendían ahuyentar nuestros demonios interiores sino convocarlos (“endorcismo”), hacernos atravesar por un proceso ritual de vida-muerte-renacimiento que transformase nuestro ser y nos condujese a un estado de conciencia superior.
Cyril Herry también ha formado parte de otros proyectos como Ashes To Ashes, Lecanora, Ninth Desert, etc, además de encargarse del diseño de los discos del sello Kokeshidisk.

sábado, 2 de enero de 2010

JOHN ZORN: "Astronome" (2006)




Vistan sus mejores galas, ya saben: el capirucho, la bata de estrellas, barba de chivo y demás. Ah, y el catalejo. O un potente telescopio que para el caso, da lo mismo.

Se cogen a Juanito con Mike Patton, Trevor Dunn y Joey Baron. Tres canciones, nomás. 14, 17 y 12 minutos. Las pajas mentales las ponen ustedes.

Noise, bondage, free, hard core. Pero siempre hilado por la mente enferma de Zorn. Tres instrumentos usados al límite, comenzando por la voz de Patton. Increíbles gárgaras y burbujas que harían empalidecer a Pavarotti y demás grandes del bel canto. El bajo de Dunn ofreciendo una gama de sonidos increíbles, sonando de guitarra a cello pasando por máquina de las torturas. La batería de Baron en diferentes afinados pone los clavos de esta locura de ataúd.
Navegando de la placidez al descosido, del remanso al martirio. Ultra visible, disfrutable si uno se deja arrastrar al epicentro de la locura. No hay tiempo de descanso, el cambio asalta a cada vuelta. La inventiva del sonido en cada uno de los matices que trufan la partitura.

A partir de aquí, una mirada más o menos académica ofrece las posibilidades de la interpretación: Que si Antonin Artaud que si Aleister Crowley, que si Edgar Varese. Lo que quieran con tal de darle un valor y un significado. O simplemente una orgía. La manera como atormentar a los vecinos un domingo de mañana, como romper con su pareja y expresarlo sin palabras. Un simpático mensaje navideño en su contestador automático (de 17 minutos).

Lo que quieran.

Un lujo de disco. Mentes incansables que no fallan, no se agotan ni dan un paso en falso. Ni tan siquiera uno atrás. Adelante y a lo que venga. Tal que así es una de sus audiciones. Como salir a la calle, en uno de estos días de luces y buenas navidades. Ya nadie se las da, las sueltan como si te piden la hora, sin esperar que el otro responda. Ni unas malditas gracias.

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