lunes, 4 de julio de 2011

LA FAM Nº 4 YA DISPONIBLE



El número 4 de La Fam ya está disponible.


Incluye artículos y reseñas sobre Arktau Eos, Voodoo Muzak, Traummaschine, Mick Harris, Popol Vuh, Swans, Gyakusatsu, Mauthausen Orchestra, Elias Merhige, Biota y más.


24 páginas en blanco y negro, casero y absolutamente gratuito, como tiene que ser.


Personas interesadas contactad a través del correo lafamzine@gmail.com

miércoles, 22 de junio de 2011

ROCK IN OPPOSITION

El movimiento musical del Rock In Opposition es una de las tendencias estéticas más interesantes de las últimas décadas.



A finales de los años 70, una serie de grupos de diversos paises decidieron aunar esfuerzos para ofrecer nuevas propuestas en contra de lo que estaba establecido por las discográficas, prensa y establishment musical. El proyecto inicial surge de las manos del legendario grupo británico Henry Cow (liderado por músicos respetadísimos en la escena más experimental como Fred Frith y Chris Cutler) quienes, tras contactar con grupos afines en la escena europea, decidieron fundar el movimiento R.I.O. y trabajar al margen de los canales oficiales. Henry Cow se lo propusieron a los italianos Stormy Six, los belgas Univers Zero, los franceses Etron Fou Leloublan y los suecos Samla Mammas Manna. Esto ya es indicativo del grado de inconformismo del movimiento: en una época en la que el mercado del rock estaba dominado por los anglosajones, el R.I.O. surgió como un proyecto internacionalista, de hecho sólo había un grupo británico, y el inglés no era el idioma dominante ya que cada grupo cantaba en su lengua materna.


En 1978 los diferentes grupos se convirtieron en colectivo y establecieron su punto de reunión en los estudios Sunrise, en Suiza, donde también grabaron la mayoría de sus discos. Establecieron unos criterios musicales para pertenecer al colectivo. Estos eran: excelencia musical, trabajar activamente fuera del ámbito musical y tener una actitud comprometida en el rock. Tras las primeras reuniones se añadieron los británicos Art Bears, los franceses Art Zoyd y los belgas Aksak Maboul.


A pesar de las diferencias estilísticas entre todos los grupos, todos ellos coincidían en su enfoque absolutamente iconoclasta y experimental hacia la música. Partiendo del rock progresivo más radical (Zappa and The Mothers, Magma, King Crimson), combinaron sonidos provenientes del jazz (free y fusión, Coltrane, Coleman, Davis, etc.), la música contemporánea (Messiaen, Stravinsky, Schoenberg, Bartok), improvisación, folk y todo tipo de rarezas.


En un principio se habló de tener un cierto grado de compromiso social en las letras, y así fue en los casos de Henry Cow, Art Bears y Stormy Six, pero no en los otros grupos, que en la mayoría de ocasiones optaron por hacer música de carácter instrumental y alejada de todo contenido social, especialmente en el caso de Univers Zero y Art Zoyd. De ahí surgieron diferencias en el seno del colectivo y tras poco más de un año de actividad (reuniones, intercambios, festivales organizados en diferentes paises), los grupos decidieron dejar la acción conjunta a finales de 1979.
A pesar de su breve existencia el R.I.O. continuó su labor a través de sellos como Recommended y Cuneiform, y cientos de grupos siguieron trabajando bajo sus coordenadas estilisticas: grupos como Present, 5 uu's, Motor Totemist Guild, Nazca, Guapo y tantos otros.


A continuación repasamos los 8 grupos que formaron parte del colectivo Rock In Opposition desde 1978 a 1979, fecha en la que se disolvió el movimiento.


HENRY COW
Ejemplo perfecto de grupo que combina vanguardia estética y compromiso político. Pioneros del R.I.O. con su combinación de rock progresivo de corte radical, free jazz, música contemporánea e improvisación, todo ello respaldado por letras de explícita tendencia izquierdista. Un grupo admirable en todos los sentidos. Álbumes clave: “In Praise Of Learning” (1975) y “Western Culture” (1978).



STORMY SIX
A pesar de sus inicios algo más convencionales, los italianos Stormy Six evolucionaron poco a poco (especialmente gracias a sus contactos con Henry Cow) hacia un rock progresivo más complejo e intenso, recurriendo también a textos anticapitalistas y en defensa del proletariado, manteniendo una relación cercana al Partido Comunista Italiano. Su disco fundamental fue “Macchina Maccheronica” de 1980.



ETRON FOU LELOUBLANEl grupo más loco, caótico y lúdico de todo el movimiento R.I.O. Los franceses grabaron diversos álbumes de música nerviosa, angular y convulsa similar a Captain Beefheart y textos surrealistas y muy singulares. Clásicos: “Batelanges” (1977), “Les 3 fous perdegagnent” (1978) y cualquiera de sus discos en los años 80.



UNIVERS ZEROMezcla de Magma, Henry Cow y King Crimson pero mucho más oscuros, cruce de caminos entre el R.I.O. y el Zeuhl, Univers Zero han venido grabando la música más amenazadora e intimidatoria de las últimas décadas. Evolucionaron de un sonido más acústico en plan orquesta de cámara pasada por el filtro progresivo (“1313” en 1977, “Heresie” en 1979, su obra maestra) para después ir incluyendo elementos eléctricos (“Ceux de Dehors”, 1981). Una fascinante trayectoria que llega hasta nuestros días.



ZAMLA MAMMAZ MANNA
Extraña banda sueca de folk-prog con ecos del primer Zappa con los Mothers of Invention. En ocasiones mostraban su faceta más oscura con largas piezas estructuradas e improvisaciones salvajes a lo Henry Cow. Indispensable: “Schlagerns Mystik” (1978).



ART BEARSGrupo fundamental y absolutamente seminal. Nacidos tras la disolución de Henry Cow en 1978 y liderados por Chris Cutler, Fred Frith y Dagmar Krause. Canciones cortas que acumulan niveles descomunales de intensidad, oscuridad y belleza. Letras durísimas, criticando el lado más injusto de la sociedad. Tan sólo grabaron tres álbumes, todos ellos indiscutibles joyas: “Hopes And Fears” (1978), “Winter Songs” (1979) y “The World As It Is Today” (1980).



ART ZOYD
Sus primeros trabajos, absolutamente fascinantes, se encuentran entre lo mejorcito de la música experimental francesa. Música minimalista, compleja, bellísima, sublime y misteriosa, hecha para ser escuchada con los cinco sentidos. Cualquiera de sus 5 o 6 primeros discos es una joya, pero su obra maestra absoluta es el doble disco “Phase 4” de 1982.



AKSAK MABOULFascinante mezcla de jazz, prog-rock, improvisación, folk, música contemporánea, cintas manipuladas, trabajo de post-producción en estudio y mucho más. Para su segundo disco, el clásico “Un Peu de l'Ame Des Bandits” (1980) contaron con la colaboración de miembros de Art Bears y Univers Zero.

miércoles, 8 de junio de 2011

BORIS "Pink" (2005)

Una reseña de Blackdecker


A estas alturas de la película no se trata de ser el más duro. O puede que sí. No lo sé. En esto de la música siempre te acaba te saliendo un último duro de la siguiente esquina. Luego está nuestra capacidad de dolor. El conocimiento de nuestra cueva y de los personajes que habitan en ella. Los diversos monstruos que nos ocupan. Y el gusto por la electricidad, por ese latigazo que recorre nuestra espina cuando metemos los dedos en el enchufe. ¿O es que no recuerdan cómo se les erizaba el pelo? Eso era lo mejor, y el pestazo a quemado de nuestra propia carne, y esos tres segundos que te quedas en blanco que es cuando traspasas el umbral. Lo peor, cuando te ataban a la camilla. Lo mejor, el aliento de la enfermera si mascaba fresa o vainilla. Los pellizcos cuando aplicaban mal los electrodos. O el jueguecito de le doy o no le doy a los voltios, bajo la palanca y te frío, o espero unos segundos y, cuando no te enteres, suelto la corriente. Cuando te quitan de ahí y te llevan fuera, el zumbido que te queda es persistente. Dura. Depende del día, unos minutos, o unas horas.

sábado, 28 de mayo de 2011

CHRISTIAN DEATH "Sex & Drugs & Jesus Christ" (1988)

Portada mítica para todos los que la conocimos en su momento, era lo más provocativo que te podía enseñar cualquier amigote adolescente. Pero no es una portada vacía de contenido, un gran rock-gótico recorre los cortes con momentos muy acertados de experimentación y todo ello expresado con una gran intensidad. Muy oscuro y sacro a la vez, como si sonara desde el confesionario de alguna catedral gótica - esas construcciones que servían para mostrar la grandeza de Dios y su reino y la posición de las personas mundanas en la tierra - denunciando alguna ignominia de oratoria parroquial como el temor a Dios que recela la Biblia.


Nota: En mi adolescencia me escondí el disco cuando me lo dejaron por no tener la seguridad de cómo les iba a afectar a mis padres el visionado de la portada.

martes, 10 de mayo de 2011

SACHER-PELZ

Maurizio Bianchi es una de las figuras clave en la escena ruidista/experimental europea de las últimas décadas. En los años 80, bajo el seudónimo de M.B., grabó algunos de los discos más importantes de la música industrial, siempre trabajando en el aislamiento más absoluto, gestando a su alrededor un áura enigmática y misteriosa, produciendo unas grabaciones intrigantes y enfermizas que crearon escuela en multitud de grupos de la escena Power Electronics. En 1984 decidió desaparecer del panorama musical, y no regresó hasta finales de los 90, cuando continuó su producción discográfica de manera febril hasta hoy en día.
Pero antes de todo esto, Maurizio Bianchi tuvo un proyecto al que llamó Sacher-Pelz, con el que grabó 4 cassettes entre 1979 y 1980, titulados “Cainus”, “Venus”, “Cease to exist” y “Velours”, todos ellos autoeditados y con una tirada limitadísima.
Sacher-Pelz propone un trabajo de mutilación, destrucción, manipulación y deformación de diversas fuentes sonoras ya existentes (música extraida de discos de vinilo), que son transformadas y re-estructuradas hasta conseguir un resultado que nada tiene que ver con su fuente original. De-construyendo los sonidos extraidos de viejos vinilos, grabando, regrabando, cortando y pegando, Bianchi crea una serie de ásperos y espectrales paisajes en blanco y negro, ambientes en negativo, loops obsesivos que se repiten sin piedad, variando su velocidad, densidad, tonalidad y textura, para así hipnotizar/desquiciar al oyente (táchese lo que proceda). El trabajo de montaje y manipulación sonora lo emparenta con los experimentos de “musique concrete” que iniciaron Pierre Schaeffer y Pierre Henry, aunque Bianchi lo pasa por el filtro primitivo, industrial y ruidista de Boyd Rice y Throbbing Gristle, consiguiendo así una “anti-música” de carácter lo-fi pero adelantada a su tiempo (finales de los 70).
El resultado: burbujas de sonido crepitante; cortocircuitos electrónicos dirigidos al sistema nervioso; estructuras sonoras fracturadas, asimétricas, saturadas; ruido atonal, opresivo y disonante; collages siniestros, abstractos y futuristas; paisajes monótonos, grises, deshumanizados, reproduciendo las imágenes de la metrópolis post-industrial, con sus cadenas de montaje, polígonos industriales, hileras interminables de edificios, el tráfico incesante de vehículos y los ciudadanos cabizbajos aplastados por el smog y la contaminación, océanos de chatarra y residuos; perros abandonados copulan y se reproducen incesantemente en callejones oscuros repletos de basura, su progenie destinada a la miseria y la muerte, destino similar al de miles de humanos.
En sus cassettes, Sacher-Pelz expresa su agradecimiento a gente como Throbbing Gristle, Monte Cazazza, el Marqués de Sade, Leopold Sacher-Masoch, Charles Manson, creando así un marco socio-cultural que expone claramente por dónde se movía Bianchi en aquellos años: experimentación, ruido, sado-masoquismo, pornografía, violencia, exploración del tabú y lo ilegal. En uno de los collages creados por Maurizio Bianchi para ilustrar sus trabajos con Sacher-Pelz se puede leer, debajo de una foto de varios dirigentes nazis reunidos alrededor de una mesa; “This is pure art for crime people”, esto es arte puro para criminales. Sobran las palabras.

lunes, 25 de abril de 2011

GRIEF

HASTA LOS HUEVOS DE TODO

Grief fueron uno de los pilares fundamentales del sludge norteamericano de los años 90 junto a Eyehategod. Pero fueron Grief los que llevaron el sonido Sabbath/Melvins/Vitus a un callejón sin salida: riffs amargos, grasientos, disonantes y horribles que nos machacan el cuerpo sin compasión. Las guitarras aúllan como animales moribundos, el sonido de bajo es inmenso, la batería sencilla, al grano, aplastando los ritmos sin complicación. No hay groove ni melodías a las que aferrarse, al contrario, los riffs suenan como fracturados, asimétricos, los cambios se producen en el momento más inesperado, las estructuras están rotas, lo cual hace que la escucha sea más cerebral e incluso desagradable en ocasiones (pero ahí reside su encanto).

En la primera mitad de los 90 Grief grabaron clásicos como “Come to grief” y “Miserably ever after”, sonido grave, riffs lentos y narcolépticos hasta la desesperación, oleadas de ruido, distorsión y feedback incendiario acompañados de una batería en plan martillo-yunque, y una voz que escupe asco y náusea a traves de sus textos a lo Bukowski pero en plan terminal. En la segunda mitad de los 90 llegaron “Torso” y “...And man will become the hunted” donde perfeccionan su estilo, sin grandes cambios, pero con un sonido algo más limpio, crujiente y aplastante, lo que ofrece más matices al sonido Grief. Nada de virtuosismo musical, simplemente cuatro tíos vaciando sus entrañas y expulsando lo peor de sí mismos de la manera más salvaje posible. Las voces de Jeff Hayward, rasposas y chirriantes, más cercanas al grindcore que al metal, suenan convincentes: es difícil cantar este tipo de cosas de otra manera, hay que gritar, vomitar toda la bilis, notar como le hierve la sangre al cantar cada una de las estrofas (y al oyente tres cuartos de lo mismo).

Sus letras eran auténticos himnos a la soledad, la desesperación, al aislamiento emocional, a la renuncia. Existencialismo para clases obreras, sin sistemas filosóficos ni conceptos abstractos. Letras sinceras, sencillas, sin artificio, expresando el dolor de un hombre vencido por las circunstancias que le rodean, traicionado, abandonado, humillado, fracasado, recurriendo a la droga y al alcohol como única salida al caos en el que está envuelto. Esto no es poesía, no es literatura, es simplemente la crónica de una derrota.

Temas como “Lifeless”, “Hate grows stronger”, “I hate you”, “Down in the dumps again”, “Low life”, “Falling apart” y tantos otros van cayendo lentamente, rezumando odio y rabia por los altavoces mientras una ola de calor viscoso nos envuelve, nuestro cuerpo está tensionado al máximo y notamos como el sudor es expulsado por cada uno de nuestros poros. La experiencia de escuchar y vivir la música de Grief nos deja exhaustos, al igual que ocurre con Swans, Khanate o Godflesh. La catarsis que provoca en el oyente nos deja limpios, tras asomarnos al abismo tenemos más claridad de ideas, listos para sobrevivir en esta jungla otro día más.

martes, 12 de abril de 2011

ROYAL TRUX "Twin Infinitives" (1990)


Después de afrontar su destartalado rock de serie B en Accelerator (1998) me esperaba encontrar una versión más rudimentaria en su pasado, pero desde luego no encontrarme con este desmembramiento del rock, víctima de una deconstrucción masiva, deglutido sin compasión, donde solo dejan los engranajes desordenados dando una grotesca impresión.
Me suena a un trío etílico entre Chrome, Throbbing Gristle y el Trout Mask Replica de C.B.
También deja imágenes en mi memoria, me recuerda los locales de ensayo de los grupos noise de la época, con sus destrozadas paredes, fotos chungas desparramadas y mobiliario carcomido. Y como no, a los conciertos de rock, con su suelo húmedo por las cervezas derramadas acompañadas por la BSO cortante de los vasos de plástico al aplastarlos y el humo haciendo lagrimear los ojos.
Sin duda la guinda del pastel de este way-of-life rockero es la rúbrica que practican Royal Trux en este trabajo:
El vómito.
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